Ultimátum de la Sareb a los inquilinos de sus pisos en las calles Pintor Calbó y Maria Lluïsa Serra de Maó. O aceptan una subida drástica del alquiler y –lo que todavía es más difícil– demuestran que cumplen con los altos niveles de renta exigidos– o ya pueden ir haciendo las maletas.
La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria está remitiendo comunicaciones oficiales a los vecinos a los que les vence el contrato para que respondan en el plazo máximo de diez días a la oferta. De no hacerlo, se entenderá que la rechazan y tendrán que abandonar los pisos.
Alquileres de más de mil euros
En el escrito que les están haciendo llegar a través de diversas sociedades intermediarias se ponen sobre la mesa renovaciones contractuales que llegan a doblar los precios que los inquilinos pagan actualmente, con mensualidades que incluso superan los mil euros en el caso de pisos con tres habitaciones.
Las condiciones que se exigen para poder aceptar esa oferta son imposibles de cumplir para algunos vecinos, sobre todo los que solo cuentan con una nómina. Se demanda que los ingresos de la unidad familiar no superen el 30 por ciento del coste del alquiler. En el caso de un piso de mil euros supondrían al menos 3.000 euros al mes, un sueldo que está lejos del alcance de la mayoría.
Sorpresa de los vecinos
La situación ha sorprendido a los vecinos que, tras meses de aguantar presiones para abandonar sus viviendas o comprarlas, siguen en régimen de alquiler. No en vano, hace poco más de dos meses el alcalde de Maó, Héctor Pons, afirmaba tras reunirse con los responsables de la entidad pública que había percibido «buena voluntad» y que esta iba a hacer una propuesta de renovación «muy razonable». El primer edil reconoce ahora que las condiciones expuestas en los burofax que la Sareb ha enviado a los vecinos no son tan razonables como cabía esperar.
Es por ello que el lunes se reunió con los afectados (hay 17 que están pagando un alquiler asequible) y este miércoles tiene previsto trasladar un escrito a la Sareb reclamando que se tenga en cuenta la renta de los inquilinos de forma individualizada a la hora de hacerles llegar una oferta, además de aplicar –previa petición oficial de los vecinos– la prórroga de dos años establecida en el real decreto de medidas para hacer frente a los efectos de la guerra de Irán.
El Consistorio está mediando de nuevo para tratar de dar una salida a la situación de los vecinos –les está informando y ayudando a reclamar ante la entidad– y confía en que el tortuoso impasse hasta que los pisos pasen a formar parte de la entidad estatal de vivienda y suelo, Casa 47, se resuelva de la mejor forma posible para los inquilinos.
Para fijar los nuevos precios del alquiler de sus pisos en Maó la Sareb ha acudido a la calculadora del Sistema Estatal de Referencia de Precios de Alquiler de Vivienda del Gobierno, que ofrece una amplia horquilla de valores.
La entidad estatal, que tiene el objetivo de deshacerse de sus activos antes de noviembre de 2027, ha optado, no obstante, por tomar los valores más altos sin atender a la renta de sus inquilinos. Desde Ara Maó ya han registrado una moción de urgencia para el próximo pleno en la que reclaman que los nuevos contratos tengan condiciones «realmente asequibles» para los vecinos.
MarPues comprate una casa, o un piso, así no tendrás que depender de ningún "vividor". O vete debajo de un puente. Ahora va a resultar que encima que alguien pone a disposición su propiedad para que otro disfrute de ella, lo ha de hacer a costes perdido, para que otro tenga casa sin haber doblado el lomo, Au! a passetjar hombre! quina poca vergonya!, veriamos si eres tu la que deja su casa, o su coche, o otra cosa, y encima ha de aguantar desprecios, burlas e insultos, porque pida una compensación!