La Sindicatura de Comptes de les Illes Balears ha dado un toque de atención al Consell por la falta de mecanismos internos suficientes para prevenir la comisión de delitos de fraude y corrupción en el manejo de los fondos públicos. El último informe del órgano encargado de la fiscalización externa de la actividad económica, financiera y contable de las entidades locales del Archipiélago –publicado este mes de marzo aunque referente al ejercicio 2023–, es contundente en su evaluación de los instrumentos que ha implementado la máxima institución insular para minimizar las opciones de que se cometan delitos en este ámbito.
«No cuenta con un marco normativo adecuado para desarrollar políticas de integridad», asegura antes de pasar a detallar las numerosas carencias que ha detectado en un análisis que forma parte del mandato que la Sindicatura tiene de evaluar los sistemas de prevención de riesgo de corrupción implantados en las administraciones que fiscaliza. En primer lugar el informe, que ya ha sido remitido al Parlament, pone de relieve que el Consell «no dispone de un plan de prevención de riesgos y medidas antifraude». Solo aprobó en 2022 un plan de medidas antifraude que se limita a las actuaciones financiadas con los fondos Next Generation, un documento no es aplicable a toda la actividad realizada por la institución y del que no ha derivado, además, la realización de una autoevaluación de riesgo de fraude en el marco de los fondos europeos.
Es por ello que la Sindicatura de Comptes subraya que en consecuencia el Consell no ha establecido medidas de control que respondan a los riesgos identificados y evaluados y también adolece de mecanismos de control «sobre los sistemas informáticos ni específicas relacionadas con el fraude y la corrupción». En la misma línea señala que la institución insular «no genera información relevante para la gestión y control de los objetivos de integridad» ni ha implantado canales formales de comunicación con entidades públicas o privadas, ciudadanía y grupos de interés de las normas de integridad.
El informe señala que en enero de 2024 se aprobó la política y el procedimiento de gestión del sistema interno de información del Consell y entidades dependientes, tal y como establece la legislación en materia de protección de las personas que informan sobre infracciones. Sin embargo, «no consta la implantación efectiva de un canal interno de información, que debe ser una vía de comunicación segura que garantice el cumplimiento de las exigencias de seguridad, confidencialidad y protección de la identidad del informante».
Conflicto de intereses
Por todo lo anterior llama a la puesta en marcha, entre otras, de políticas y procedimientos para el control de los conflictos de intereses, la aprobación de un código ético de todo el personal de la casa, no solo de los miembros del gobierno, como el código de buen gobierno elaborado en 2016. La Sindicatura lamenta asimismo que el Consell no respondió a los cuestionarios de control sobre la prevención de corrupción. Por primera vez a finales de 2023 se aprobó un plan anual de control financiero para el ejercicio 2024, el primero en su historia.
No se ha hecho una autoevaluación de riesgo de fraude con los fondos europeos
Las claves
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No ha respondido al cuestionario para identificar riesgos
La Sindicatura lamenta que el Consell no haya respondido a los cuestionarios de control sobre prevención de corrupción ni sobre identificación de riesgos de gestión en materia económico financiera que se le remitió para analizar la materia.
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El primer plan de control financiero para el año 2024
La Sindicatura destaca que no ha sido hasta finales de 2023 cuando, por primera vez, se elaboró un plan anual de control financiero para el ejercicio 2024. Una vez implantado, defiende el Consell, se ha continuado elaborando en años pendientes de fiscalización.
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Todos los consells suspenden en las medidas antifraude
El Consell no la única institución de Balears que ha recibido un toque de atención de la Sindicatura de Comptes por la falta de mecanismos antifraude y corrupción. El tirón de orejas se extiende también a los consells de Mallorca y Eivissa.
Los chanchullos del consell se los van pasando unos a otros, psoe y pp para esto son lo mismo. Sólo espero, que cuando explote todo esto, paguen a los damnificados por sus prevaricaciones. Hay cosas del consell que siguen igual, esté quien esté. Tal vez, con cambiar la cabeza no baste, los funcionarios de carrera, que llevan media vida ahí, que son los que asesoraran a los nuevos jefes, habría que vigilarlos más, mucho más. Luego se pasan la pelota unos a otros y nadie paga el pato.