El Consell activa más de 4 millones de euros para la protección social y otros 3 millones en apoyo al tejido productivo de Menorca, los dos ejes del plan anticrisis presentado ayer por el presidente Adolfo Vilafranca, la vicepresidenta y consellera de Bienestar Social, Carmen Reynés, y la consellera de Economía y Servicios Generales, Maria Antònia Taltavull.
El paquete de medidas del Consell para afrontar los efectos derivados de la guerra en Oriente Medio contempla un refuerzo de las ayudas sociales, con un incremento total de 785.000 euros en las partidas presupuestadas este año para ayudas municipales, garantía de suministros y apoyo a las entidades, lo que eleva la cuantía total a 2.350.000 euros. Además, este 2026 ya se había aumentado el presupuesto de los servicios sociales comunitarios básicos a 1.700.000 euros, por lo que el Consell activa algo más de 4 millones de euros para este escudo social pactado con las entidades, con el que se pretende avanzar al posible impacto de la subida de precios en las familias.
La otra línea de acción se dirige a proteger el tejido productivo de Menorca, con una convocatoria de ayudas a empresas que se amplía de los 1,32 millones de euros presupuestados este año a un total de 2 millones (700.000 euros más), y el aumento asimismo en 350.000 euros de la línea de subvenciones BeGreen, que pasan de 650.000 a 1 millón de euros para facilitar la sustitución de cubiertas de amianto, siempre que esté vinculada a la instalación de placas solares; también se destinan más ayudas a incrementar los puntos de recarga de vehículos eléctricos para promover la movilidad sostenible.
Los requisitos de estas ayudas a las empresas se flexibilizan, con la simplificación de documentación y la exigencia de menores inversiones para poder acceder; también se amplían los sectores que se pueden beneficiar, incluyendo entre otros la pesca –con una línea propia–, los servicios forestales, las actividades ligadas a la pesca y la acuicultura, el transporte de mercancías por carretera, las agencias de viajes o el sector de recambios de mecánica. Otras medidas son la flexibilización de los criterios para los jóvenes que optan a ayudas al alquiler, y la actualización de los precios en los concursos de obras públicas, debido al aumento del precio del combustible y los materiales, para que no queden desiertas.
El plan de choque surge, explicó Vilafranca, después de mantener reuniones con los agentes sociales y económicos y es «flexible», aseguró, «esta es una primera batería de medidas» y según las necesidades, se podrán modificar. En el ámbito social, el Consell refuerza las ayudas a ayuntamientos para dar respuesta inmediata a situaciones de vulnerabilidad (1,3 millones), incrementa el presupuesto de servicios sociales comunitarios básicos (1,7 millones), duplica el dinero para las tarjetas comedor (400.000 euros) y eleva el apoyo a entidades sociales (650.000 euros). En el apartado económico, «hacemos un esfuerzo para llegar a todos los sectores», señaló Taltavull. La inversión mínima para acceder a ayudas baja de 600 a 300 euros y se incrementan los importes para cada línea.
Por su parte, el presidente Adolfo Vilafranca subrayó que «necesitamos que el Estado tenga en cuenta a las administraciones locales» ya que, recordó, estas no tienen libertad para movilizar el remanente de tesorería y utilizarlo libremente ante situaciones como la actual, «estamos limitados», dijo, sujetos al cumplimiento de las reglas fiscales y la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera que es «bastante estricta». Por ello se reclama desde el Consell la flexibilización de las reglas fiscales en casos excepcionales como este, para invertir en la reactivación económica.
Otro acomplejamiento de pp ante " acoso " político de la izquierda ?