El inicio de 2026 confirma un enfriamiento en la llegada de turistas a Baleares y de forma especialmente notable en Menorca, en un invierno marcado especialmente por la caída de la conectividad. Entre enero y febrero, el archipiélago recibió 596.770 visitantes, lo que supone un descenso del 7,28% respecto al mismo periodo del año anterior.
Por islas, Menorca reduce su volumen hasta los 24.038 visitantes, con un descenso del 28,55% en lo dos primeros meses del año. Mallorca concentra la mayor parte de la actividad con 507.491 turistas en el acumulado, si bien también registra una caída del 9,13%, mientras que Eivissa-Formentera se desmarca con un crecimiento del 26,69%, alcanzando los 65.242 turistas en este periodo.
No obstante, el gasto turístico mantiene una evolución positiva. En los dos primeros meses del año los visitantes desembolsaron un total de 626,94 millones de euros, un 1,99 % más que en el mismo periodo del año anterior, según los datos difundidos por el Institut d’Estadística de les Illes Balears (Ibestat) a partir de las estadísticas de Movimientos Turísticos en Fronteras (Frontur) y Gasto Turístico (Egatur) del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Reino Unido, el que más baja
El inicio del año muestra un retroceso significativo en plena temporada baja que refleja una menor aportación tanto del mercado nacional como, especialmente, del internacional. Un ajuste de turistas que se explica en gran medida por el comportamiento de los principales mercados emisores. Alemania registra una caída del 1,5% en el acumulado del año, mientras que el Reino Unido, principal mercado en Menorca, acusa un descenso mucho más acusado, de casi el 16 % . Ambos países concentran cerca de dos tercios del turismo extranjero, por lo que su evolución condiciona el balance global del destino.
El peso del turismo internacional sigue siendo mayoritario, aunque es precisamente el que más retrocede en este inicio de ejercicio. En términos absolutos, los turistas con residencia en el extranjero alcanzaron los 353.714 en los dos primeros meses del año, un 8,36% menos que en el mismo periodo de 2025, y gastaron 481,45 millones de euros del total del gasto, un 3,46 % más que en el mismo período de 2025.
Turismo nacional
Por su parte, los residentes en otras comunidades autónomas sumaron 243.057 visitantes, lo que representa una caída más moderada, del 5,66%, con un gasto de 145,50 millones de euros, un 2,760 menos que hace un año. Esta divergencia consolida el peso del visitante internacional en el modelo turístico balear, que ya representa más de tres cuartas partes del gasto total.
El comportamiento mensual también refleja esta tendencia a la baja. Solo en febrero llegaron a Baleares 352.494 turistas, un 3,87% menos que un año antes. En este mes, el mercado alemán se mantuvo como principal emisor, seguido del nacional, mientras que el británico registró un retroceso notable.
Dónde se alojan
En cuanto al tipo de alojamiento, cerca de la mitad de los visitantes optaron por fórmulas de no mercado, como viviendas propias o de familiares, frente a un 43,13% que se alojó en hoteles o similares. Además, la gran mayoría de los turistas, más del 88% en el acumulado, organizó su viaje sin paquete turístico, lo que refuerza la tendencia hacia una mayor autonomía del visitante.
Con estos datos, Baleares arranca el año con señales de debilidad en la demanda turística, especialmente en sus principales mercados internacionales, en un contexto marcado por la incertidumbre global y los cambios en los patrones de viaje, con menos volumen en algunos indicadores, pero mayor capacidad de gasto.