En los últimos cinco años, el Ayuntamiento de Maó ha logrado reducir el consumo anual del alumbrado público en 600.000 kWh, una cifra equivalente a lo que consumen en un año unos 200 hogares.
En concreto, el consumo anual del alumbrado del municipio ha pasado de 2,2 GWh en 2021 a 1,6 GWh en 2025, lo que equivale a una reducción del 27 por ciento. La factura de la luz también ha bajado en los últimos años, pasando de 647.000 euros en 2023 a 298.300 en 2025.
3.300 puntos de luz renovados
Según el alcalde, Héctor Pons, la renovación del alumbrado público bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia ha sido una de las prioridades desde el anterior mandato, puesto que se ha trabajado con el objetivo de sustituir un sistema de iluminación muy anticuado por luces de tecnología LED, de menor consumo.
Por este motivo, desde 2019 se ha venido impulsando la redacción de los proyectos necesarios para abordar una renovación progresiva y a fondo de la red. Las primeras actuaciones se llevaron a cabo en zonas como el Passeig Marítim, parte del polígono industrial, la calle Borja Moll y el centro de la ciudad, en este último caso mediante financiación europea vinculada al comercio local.
No obstante, el impulso definitivo ha llegado a través de una subvención de un millón de euros procedente del Govern balear, con fondos europeos para el fomento de actuaciones de mejora de la eficiencia energética en instalaciones existentes de alumbrado público exterior, a la que el Consistorio sumó una aportación adicional de 500.000 euros.
Gracias a todas estas actuaciones, el municipio ha conseguido modernizar cerca de 3.300 puntos de luz —el 60 por ciento del total—, lo que ha permitido lograr una reducción significativa del consumo energético, así como una mejora en la fiabilidad del servicio, con una reducción de las incidencias y apagones.
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