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La fuerte tramontana deja un rastro de daños en las instalaciones fotovoltaicas de Menorca

La mayoría de los desperfectos se deben a problemas con los anclajes, incluso en instalaciones recién acabadas

Imagen del estado de algunas de las placas solares arrancadas por la tramontana en los parques de Ses Vinyes I y II. | Foto: Promotor de Ses Vinyes I y II

| Menorca |

«Hasta ahora no nos habíamos enfrentado a un fenómeno de este calado, con vientos tan fuertes y durante tanto tiempo seguido». De este modo describe los efectos del temporal de viento que se ha vivido en Menorca desde finales de marzo el promotor de los parques solares de Ses Vinyes I y II, José Luis Ferriz.

Los anclajes, elemento clave

Las instalaciones, ubicadas en el municipio de Es Mercadal, sufrieron la rotura de una cincuentena de placas. Frente a esta situación, los responsables de ambos parques han decidido reforzar las estructuras «con grapas o corchetes para que las placas queden mejor ancladas, porque esto se va a repetir con seguridad», concreta Ferriz.

Precisamente, la aplicación de este tipo de anclajes a partir de la experiencia de anteriores temporales ha permitido minimizar problemas en otros parques. Es el caso del de Son Salomó, donde esta vez no se produjeron incidencias, después de que a finales de febrero de 2023 la borrasca Juliette arrancara decenas de placas solares. Ahora, los refuerzos que se instalaron tras el paso de dicho frente han evitado nuevos problemas.

El jefe de bomberos de Menorca, Juanjo Franch, advierte de que cuando sopla tramontana fuerte «según cómo estén orientadas las placas pueden volar, si no están muy bien sujetas». Una inclemencia meteorológica que, en los días con las mayores rachas del reciente episodio, provocó que las estructuras que sujetan las placas, o los propios paneles, generaran «un efecto vela» que incluso impidió a los bomberos actuar en esos momentos.

Apuntalada la estructura que sostiene las placas en el aparcamiento del Hiper Centro. GEMMA ANDREU

Un ejemplo de esta imposibilidad de actuación inmediata a causa de la fuerza del viento se produjo el lunes 30  en el aparcamiento del supermercado y centro comercial Hiper Centro de Maó, ubicado en el polígono. Ese día, y en ese lugar, la fuerza de la tramontanada a punto estuvo de arrancar el anclaje de la estructura de una de las marquesinas de las placas fotovoltaicas del súper. En cuanto disminuyó la fuerza del vendaval los bomberos actuaron  para sujetar placas en diversos puntos. «Hay muchísimas  y pocas se han desprendido. Todo depende de hacia dónde están orientadas, del mantenimiento, del sistema de sujeción o de si se revisó la tornillería, porque la climatología de Menorca se come estos anclajes».

De hecho, durante la reciente tramontanada, los bomberos tuvieron que actuar en placas instaladas hace poco tiempo, como por ejemplo en las de la futura residencia del Cuartel de Santiago. «En este caso, el viento soplaba tan fuerte que, simplemente, los anclajes no aguantaron. Pero es que hacía mucho tiempo que Menorca no sufría esta intensidad de viento y, además, cabe añadir un invierno lluvioso» que sumó degradación, detalla Franch.

Los profesionales de la instalación de placas también reconocen la excepcionalidad del temporal que sacudió la Isla desde finales del pasado mes. «Ha habido rachas muy fuertes y las fijaciones de las placas no están preparadas para soportarlas, sobre todo cuando están expuestas de cara al norte», expone Martí Barber, gerente de la empresa instaladora Barber Coll.

Otra muestra de la capacidad destructiva del temporal de viento se ejemplifica en la afectación que sufrió la reciente instalación de paneles solares  del cuartel de la Guardia Civil en Ciutadella; una obra que ejecutó Barber Coll. El domingo 29 de marzo volaron tres de ellos, como mínimo, y otro centenar de placas fue desplazado por la fuerza de tramontana. «Es el lugar donde más desperfectos hemos tenido que atender», explica Coll, quien añade que también tuvieron que actuar en el nuevo geriátrico de Es Migjorn Gran «para reforzar y cambiar un par de placas».

El gerente de Barber Coll no recuerda un temporal tan duro como el vivido recientemente. «Descontando un cap de fibló –que golpeó el Poniente de la Isla hace nueve años–, ha sido el episodio más largo y sostenido, con varios días seguidos de viento muy fuerte».

Pese a ello, se muestra moderadamente satisfecho con la fiabilidad de su trabajo, ya que cuando empezó la tramontanada se temió unas consecuencias bastante más duras. «Cuando empezó a soplar, pensábamos que nos afectaría bastante más de lo que lo hizo finalmente. Con lo que ha sufrido la Isla estos días, hemos podido comprobar que nuestras instalaciones y los refuerzos que ponemos aguantan. Están bien ejecutadas», concluyó Coll.

Los bomberos y la dificultad de actuar con fuertes rachas

Durante el temporal de viento del norte de los últimos días de marzo y los primeros de abril se registraron rachas de hasta 148 kilómetros por hora en la estación que IB Meteo tiene en el faro de Cavalleria. Pero, además, fueron varias las jornadas que la tramontanada dejó golpes de viento en torno a los cien kilómetros por hora.

Frente a esta situación, los bomberos tuvieron que afrontar una disyuntiva complicada: Debían actuar para asegurar posibles desprendimientos o caídas de todo tipo de elementos, pero tenían que hacerlo con seguridad. Por este motivo, no pudieron trabajar, a pie de calle, en los momentos más peligrosos, en más de una ocasión. 

Por ejemplo,  actuaron para sujetar las placas fotovoltaicas de la futura residencia del Cuartel de Santiago ante el hecho de que buena parte habían salido volando. En Ciutadella tuvieron que hacerlo en el antiguo hotel Esmeralda del Passeig Sant Nicolau por el mismo motivo.

Pero en otros casos fue necesario que prevaleciera la seguridad de estos profesionales ante la fuerza del viento: en el caso del Hiper Centro de Maó no pudieron intervenir del mismo modo cuando la estructura de la marquesina empezó a ceder.

El apunte

Anclan las placas de las pérgolas de un ‘súper’ de Maó

Uno de los ejemplos más claros de los efectos del temporal todavía pendiente de resolver se encuentra en el aparcamiento del supermercado Hiper Centro de Maó. El pasado día 30 de marzo (cuando se alcanzaron rachas de 111 kilómetros por hora), el anclaje con el suelo de una de las marquesinas que sustentan las placas empezó a ceder.

Los responsables del establecimiento pudieron salvar el peligro gracias a la colaboración de una empresa constructora que, con un camión, sujetó la estructura mientras se instalaban puntales metálicos para consolidar las vigas que sustentan los paneles.

Pero los bomberos desplazados al punto del incidente no pudieron actuar, en ese momento, debido a las fuertes rachas. El mismo problema tuvieron los trabajadores de mantenimiento de la instalación. De todos modos, se espera que, ahora, una vez finalizada la tramontanada, puedan empezar la reparación.

11 comentarios

Arlot Arlot | Hace un mes

XUMEUAsí es, pero eso los ecolojetas no te lo explicaran, además los paneles solares técnicamente no se pueden reciclar, si bien el 95% sus materiales se puede recuperar, no es rentable y es muy costoso además no existe infraestructuras para hacerlo. Es más barato tirarlos que riclarlos, el problema vendrá cuando se "tiren" sin control estos paneles inservibles, tienen una vida de entre 25-30 años............pero todo muy muy ecológico.

Ciudadano Kane Ciudadano Kane | Hace un mes

Es barbullotJo, particularment, no en tinc de posades, però amics i coneguts en tenen i no els consider tontus, com tu dius, més educats si que ho son

Menorquín viajero Menorquín viajero | Hace un mes

Lo de "viento inédito por su intensidad y duración" no es excusa. Mala qualitat, materials baratos, projecte defectuós, construcció mal feta. Accepteu-ho ... Oi que no no han volat totes? Vol dir que algunes estaven ben fetes ...

user Lucas Toledo | Hace un mes

Las fotovoltaicas dañan el campo, la tramontana es algo natural.

user Maverick | Hace un mes

No tendría que haber quedado ni una

user Es barbullot | Hace un mes

La naturaleza haciendo su trabajo.

user Es barbullot | Hace un mes

XUMEUPeró diuen que asó es molt ecologic y es tontus de turnu so creuen.

user KEM | Hace un mes

La tramontana y la poca profesionalidad de muchos que se sumaron al carro de las instalaciones, poniéndolas de cualquier manera sin tener en cuenta nada más que el "ahora", todo sea dicho. Y ahora a ver dónde y cómo terminan las "inútiles", con la de minerales y químicos que llevan.

user XUMEU | Hace un mes

El problema es que les plaques contaminen la terra: metalls pesants, silici et c.

Pili Pili | Hace un mes

¿Habremos inventado los paneles foto-eólicos?

Not4you Not4you | Hace un mes

Tengo un vecino que le volo una hilera entera de placas en coplanar , el problema ha sido una mala instalacion , de hecho se veia la chapuza desde la calle . (separadas del tejado en vez de lo mas cerca posible para evitar que el aire se meta por debajo y dejaro vela al sobre salir unos 20 cm del tejado para poner mas placas). Sunfer una de las marcas mas conocidas soporta 150km/h en coplanar y 120 km/h con inclinacion a 30 grados. Pero todo eso vale de muy poco si el que las instala no se hace correctamente.

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