En la Isla, y según datos que maneja l’Associació de Malalts de Parkinson de Menorca, hay alrededor de 220 personas diagnosticadas de párkinson, trastorno neurodegenerativo que afecta el sistema nervioso de modo crónico y gradual, de las que 41 integran el citado colectivo.
Su deseo e intención, según explica su presidente, Richard Douglas Montesdeoca –quien hace algo más de dos años que sufre esta enfermedad–, es captar a todas esas personas que aun no forman parte de la asociación, puesto que «el peor enemigo para los que padecen párkinson es quedarse en casa sin tener actividad».
Iniciativas
En ese contexto, Richard Douglas, que por ejemplo impulsó hace unos meses el proyecto vital y artístico «Las líneas del Parkinson», quiere poner también en valor otra serie de iniciativas y prestaciones que se han articulado a través de la asociación, con el propósito de que la gente con párkinson tenga más opciones de entretenimiento y que además les favorezcan para poder tener una mejor calidad de vida», tales como «taichí, ping pong, bailes de salón, pintura...», enumera, que se suman a otras anteriores que en su momento se instrumentalizaron a traves de la Fundació de Persones amb Discapacitat de Menorca, como fisioterapia, musicoterapia o logopeda.
La entidad, que depende de la citada Fundació y se financia a través de subvenciones y donativos –como por ejemplo los que generan «Las líneas del Parkinson»–, además de ayudar y asistir a afectados de párkinson, tiene por finalidad «visibilizar la enfermedad y transmitir un mensaje de ánimo para que la gente no pierda la ilusión».
No en vano, Richard Douglas insiste en la necesidad de que la gente que sufre párkinson se acerque a la asociación, de lo contrario a medio plazo «tendremos muchos casos de párkinson y muy descontrolados en la Isla, gente en silla de ruedas… nuestra labor es hacer que esa gente venga a la asociación, y entre los 41 que somos, que todo el mundo está muy comprometido, lo vamos logrando».
Coincidí con Richard en una exposición en el aeropuerto. Increíble la labor que hacen, la tarea de divulgación y la ayuda que prestan a otros afectados por Parkinson. Un 10 para esta asociación, y un 10 a sus ganas de seguir manteniendose activos y con el entusiasmo que lo hacen