El PP-Menorca prosigue con la cuenta atrás para su próximo Congreso insular, que se celebra el domingo 26 de abril, con la presentación de la llamada ponencia política, el documento estratégico que definirá su hoja de ruta para los próximos años. Entre los grandes ejes marcados destaca «la necesidad de seguir poniendo límites al crecimiento turístico, apostando por una correcta gestión de la capacidad de carga del territorio y priorizando un modelo basado en el crecimiento en valor y no en volumen».
Los populares consagran así negro sobre blanco el cambio de posicionamiento sobre la principal actividad económica de la Isla que han protagonizado en el presente mandato. Desde el PP menorquín también abogan por el refuerzo de la lucha contra el alquiler turístico ilegal «como medida clave para garantizar el equilibrio entre desarrollo económico, sostenibilidad y convivencia», conceptos en los que abunda al afirmar que «el objetivo es que Menorca siga siendo una isla que conservar, pero también donde se pueda trabajar y vivir dignamente».
La ponencia política –coordinada por el conseller Joan Pons Torres, la alcaldesa de Sant Lluís, Loles Tronch, la diputada Salomé Cabrera y el primer teniente de alcalde de Es Mercadal, Carlos Rotger– establece como una de las grandes prioridades la vivienda «para facilitar que los menorquines puedan desarrollar su proyecto de vida en las Islas». Se propone en este sentido, sin más detalle, «aumentar la oferta, agilizar los trámites administrativos y reducir la presión fiscal».
Entre la batería de ejes estratégicos que ofrecieron ayer a modo de resumen de lo que se debatirá en el Congreso, mencionan la necesidad de «la mejora continua de las carreteras» y de las infraestructuras educativas, la mejora de la conectividad aérea, el fortalecimiento del sector primario y el refuerzo de los servicios sociales. «Nuestro objetivo es impulsar políticas útiles, ser el partido que mejor representa esta isla, que mejor la entiende y que la defiende sin complejos, aseguró Joan Pons Torres.
LOL