Funcionarios de la prisión de Menorca, a través del sindicato Acaip-UGT insistieron este martes en el colapso que sufre la cárcel por falta de personal, como ya hicieran hace un mes, y auguran una caída de su sistema de gestión el próximo mes cuando se marche el personal en prácticas.
Reiteran que mientras el Gobierno no implante un plus de insularidad adecuado a los elevados gastos del nivel de vida en la Isla, la situación crítica no tiene solución.
La plantilla está cubierta solo en el 52 por ciento, explican, de las 128 plazas que deberían existir entre personal laboral y funcionarios. Solo 67 trabajadores sostienen el servicio lo que redunda en el colapso. «Se ha perdido el engranaje, la rueda para que esto funcione», indican desde el sindicato. En la actualidad son 60 los reclusos internos.
La subdirección de tratamiento lleva un año desierta, con lo que no hay coordinación de los equipos técnicos ni supervisión de educadores, entre otros. Hay una funcionaria en prácticas sobre la que recae exclusivamente todo el peso de los más de 100 expedientes de trabajos en beneficios de la comunidad que gestiona actualmente el centro penitenciario. Faltan, además, un jefe de servicios médicos, un médico, un enfermero y un ATS.
«Es inadmisible cargar a una sola persona con todas las áreas del centro», denuncian. Uno de los trabajadores más veteranos asegura que la cárcel de la Isla nunca había estado en esta situación inadmisible desde su apertura en 2011.
A la vista del negro futuro que se adivina en cuanto a la cárcel de Menorca por falta de personal, creo que se presenta una oportunidad estupenda para clausurar definitivamente ese centro hotelero para delincuentes, que nos dejó en herencia aquel funesto alcalde sociata llamado Arturo Bagur (instalación que jamás debió haberse construido) y reconvertirlo en cuartel/vivienda para funcionarios de las Fuerzas del Orden. Con lo cual, sería de muchísima mayor utilidad y provecho para la sociedad mahonesa y menorquina en general. Los reos los pueden trasladar a las cárceles de Mallorca, como se hacía antes. Comodidades y ventajas para los criminales, las justas.