El incremento de la presión humana y, como consecuencia, de la demanda de energía, están pesando más que la apuesta por la eficiencia y la producción renovable en la balanza de las emisiones contaminantes. Es la conclusión a la que llega el Observatori Sociambiental de Menorca (Obsam), que ya con el año 2025 cerrado denuncia que la Isla ha dado un notable paso atrás el camino hacia la reducción de los volúmenes de dióxido de carbono (CO2) que lanza a la atmósfera.
El pasado ejercicio se saldó con la emisión de 781.923 toneladas atribuibles a la Isla, 21.140 más que en 2024, un repunte del 2,8 por ciento que rompe drásticamente la incipiente tendencia a la baja que –aunque aun a años luz de los objetivos marcados– se habían empezado a apuntar las estadísticas. El incremento en la contaminación es compartido prácticamente por todos los sectores generadores de contaminantes, pero el más llamativo ha sido el de la generación de energía eléctrica, basado todavía con una marcada preponderancia en la quema gasoil en la central térmica del puerto de Maó.
En el año 2024 se produjo la gran irrupción de los nuevos parques solares, con un incremento en la aportación a la demanda eléctrica que quintuplicó la del ejercicio anterior. Ese ‘boom’ se ha frenó repentinamente en 2025 a la espera de que entren en funcionamiento la nueva hornada de grandes parques en construcción. Según datos de Red Eléctrica recogidos por el Instituto de Estadística de Balears (Ibestat), el año dejó una producción global de 84.559 megavatios hora (MWh), apenas un nueve por ciento más.
Las cifras de penetración renovable podrían haber sido sensiblemente mayores si la falta de capacidad de la red de transporte eléctrico y las estrictas garantías de garantía del suministro, que obligan a mantener elevadas reservas rodantes en la central de Endesa, no hubieran propiciado que el sector renovable de la Isla se haya visto obligado a recortar hasta un 30 por ciento la capacidad de generación de las plantas fotovoltaicas.
Demanda
El aumento de la demanda eléctrica fue el año pasado el factor clave para entender el repunte de las emisiones. El consumo eléctrico alcanzó niveles superiores a los registrados antes de la pandemia, lo que refleja hasta qué punto el avance de las instalaciones de autoconsumo, que debería notarse en una bajada de la demanda, está siendo insuficiente para contrarrestar la otra fuerza que estira en sentido contrario, la de las crecientes necesidades eléctricas asociadas a los crecimientos tanto poblacional como turístico.
Al cabo del año 2025 Menorca acumuló una demanda eléctrica total de casi 500.000 MWh, 19.904 más que el año anterior, un aumento superior al cuatro por ciento. El gravoso precio medioambiental de satisfacer esa creciente demanda ha sido un importante repunte de las emisiones de CO2 asociado a la producción de electricidad. El aumento reflejado en el nuevo informe del Obsam es de 17.533 toneladas, un 4,6 por ciento más. Al mercado eléctrico es atribuible casi el 83 por ciento del incremento de los volúmenes de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera el año pasado.
Tampoco han ayudado otras actividades generadoras de CO2 más allá de la producción eléctrica. Se han registrado repuntes en las asociadas a la movilidad por carretera, al tráfico aéreo y a la actividad agrícola y solo los sectores industrial –con cada vez menos peso en la economía insular– y residencial, se han anotado un descenso de emisiones. El balance negativo de 2025 aleja todavía más a la Isla de los objetivos marcados, aunque con la esperanza de que a partir de 2026 se retome la senda a la baja.
Las claves
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La demanda de electricidad creció un 4,1 % en 2025
El gran factor que explica el aumento de las emisiones es la mayor demanda eléctrica, que creció un 4,1 por ciento en el año 2025. El repunte de habitantes y turistas se impone al avance del autoconsumo y las renovables.
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La central térmica emite más de la mitad del C02
Más de la mitad de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) atribuibles a la Isla se generan por la quema de gasoleo en la central térmica, que en 2025 ha aumentado su nivel de producción.
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La entrada de renovables frena por la falta de red
En el balance de emisiones de CO2 queda reflejado los frenos a la penetración de renovables en el sistema por la insuficiencia de la red. En 2025 solo ha crecido un nueve por ciento. Podría haber sido más sin las limitaciones.
Ernesto PereiraTe aseguro que un coche parado en los innumerables semáforos del centro, contamina mucho más que en carretera.