Ferreries pretende rescatar un viejo proyecto de los años 70 para conseguir independizarse del suministro de agua que compra a Ciutadella a través de los pozos de Santa Galdana, en aquel término municipal, al otro lado del torrente. El consistorio ferreriense estima que el ciutadellenc no cumple con el caudal estipulado en el acuerdo.
Ese viejo proyecto corresponde a una canalización que se hizo entonces pero que nunca llegó a ponerse en funcionamiento para trasladar agua en sentido contrario, desde una fuente en el interior del Barranc d’Algendar, en Cala Galdana, hacia un lugar próximo al Centro de Jardinería Truvi, cerca del pueblo.
Rescatar la canalización existente
Ahora se pretende aprovechar esa canalización existente para situar otra en su interior y conectarla a los pozos de Ferreries de Biniatrum y Calafi y que el agua propia llegue a la urbanización. «Es factible porque la canalización ya existe, no se trata de hacer una obra nueva para la que no obtendríamos el permiso», señala el alcalde, Pedro Pons.
En la actualidad el Ayuntamiento de Ciutadella realiza la extracción y el mantenimiento de las bombas de Santa Galdana que dan suministro de agua a las dos urbanizaciones.
A partir de este acuerdo, Ferreries tiene derecho a recibir un tercio del caudal que se extrae anualmente de estos pozos, «pero muchas veces esta tercera parte no se cumple, necesitamos más agua y como es un acuerdo firmado, Ciutadella lo tiene que cumplir», subraya el alcalde de Ferreries, especialmente en la temporada estival por el aumento de la demanda. «Nosotros vemos que nos llegan menos toneladas y además con menos presión», lamenta el primer edil.
La solución que estudia el gobierno municipal pasa por el autoabastecimiento rescatando el proyecto de canalización para trasladar agua desde los pozos del pueblo al núcleo turístico. Otras alternativas que valoran son perforar más pozos o buscar otros puntos de suministro.