El endurecimiento del canon de ocupación o aprovechamiento del dominio público marítimo-terrestre por parte de la Demarcación de Costas, con una subida que se estima podría duplicar las tasas actuales, según fuentes oficiosas, ha encendido la luz de alarma en los ayuntamientos menorquines, algunos de los cuales ya han expresado su profundo malestar por la falta de inversiones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en el litoral insular, pese a lo que recauda con su explotación.
Ayuntamientos como el de Ferreries, que tiene tres chiringuitos, una librería, dos tramos de hamacas, una zona de alquiler de velomares y otra de barcas en la playa de Cala Galdana, abonó en 2024 al Tesoro Público en concepto de estas tasas 72.461 euros. La temporada pasada Es Mercadal pagó entre 25.000 y 30.000 euros por las explotaciones de Arenal d’en Castell, Cala Tirant y Son Saura, mientras que el de Es Migjorn Gran, con la playa de Sant Tomàs a un rendimiento del 60 o 65 por ciento, ya que la pérdida de arena impidió colocar más elementos, abonó alrededor de 16.000 euros que, si la subida se concreta, pasarían a ser 32.000.
Las concesiones en las playas representan una fuente de ingresos para los consistorios, pero el alcalde de Es Mercadal, Joan Palliser, recuerda que «con lo que ganamos no pagamos ni la mitad de los gastos que suponen el socorrismo y el balizamiento» de las playas; de hecho, Es Mercadal, junto con Ferreries, ya anunciaron en abril que reducirán el tiempo del servicio de socorrismo al no poder afrontar las subidas salariales en los nuevos contratos. Ante un posible aumento del canon por ocupación «no podemos subir los costes a los concesionarios porque estos los repercutirán en los usuarios y al final la playa será para ricos, se va privatizando», señala el alcalde Joan Palliser, quien critica que «con lo que gana Costas gracias a concesiones, rampas varadero y excursiones, las inversiones que realiza son mínimas».
En el mismo sentido se manifiesta el alcalde de Ferreries, Pedro Pons, aunque prudente al no tener aún «confirmación oficial» pero añade que, «de ser cierta esa subida sería un abuso, una vergüenza, porque prácticamente no reinvierten lo que cobran».
Revosión del Reglamento de Costas
El incremento del canon por las concesiones o autorizaciones que los municipios tienen en las playas, para negocios como chiringuitos y el alquiler de hamacas, sombrillas, velomares, kayaks o barcas a motor, que los ayuntamientos pagan a la Demarcación de Costas dependiente del Ministerio, sería consecuencia de la revisión del Reglamento de Costas, que está en marcha. A través del anteproyecto de Real Decreto por el que se modifica el Reglamento este se adapta a las exigencias de la Comisión Europea, dando cumplimiento a la Directiva de Servicios en lo que se refiere a la concurrencia competitiva –el canon será uno de los elementos a valorar–, y a la supresión de la posibilidad de prorrogar las concesiones hasta 75 años sin procedimiento de selección. El canon también se refuerza en el anteproyecto de decreto, que señala que se seguirá devengando tras el vencimiento del título, «en tanto se tramita prórroga o nuevo título de ocupación o se procede al levantamiento de las instalaciones».
El criterio que suele prevalecer para calcular el canon es el valor catastral aplicable a los terrenos colindantes y que tengan un aprovechamiento similar a los usos propuestos en el dominio público.
Muy facil. No poner tumbonas.