El malestar por la instalación de una antena de telefonía móvil en Binissafúller se ha escenificado este lunes frente al Ayuntamiento de Sant Lluís, donde la Asociación de Propietarios de Binissafúller Playa ha convocado una protesta a la que ha seguido una reunión con la alcaldesa Loles Tronch.
La concentración ha reunido a una treintena de vecinos que han sido recibidos por la alcaldesa, quien ha intercambiado algunas palabras acaloradas con ellos antes del inicio del encuentro.
Rechazo a la antena
Los vecinos de la zona denuncian el fuerte impacto visual de la infraestructura y reclaman su retirada y reubicación en otro emplazamiento alejado de las viviendas y de la costa.
Antes de empezar la reunión con la alcaldesa, el vicepresidente de la asociación, Clemente Junquera, explicaba a «Es Diari» que la principal preocupación de los vecinos es que la antena se ha instalado en una de las áreas «más densamente pobladas» de Binissafúller y a pocos metros de un parque infantil.
Desde la asociación de propietarios ponen en cuestión la legalidad de la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento, y aseguran que las ordenanzas municipales sobre instalaciones de telefonía móvil contemplan aspectos relacionados con el impacto visual y la afectación a los residentes que no se han tenido en cuenta. «Queremos saber por qué motivo el Ayuntamiento no ha sido capaz de oponerse a la instalación de esta antena», señalaba Junquera.
Ubicación alternativa
Los propietarios también recuerdan la existencia de un acuerdo entre el Govern balear y el Ayuntamiento de Sant Lluís para construir un centro de telecomunicaciones en los depósitos de agua situados entre Cap d’en Font y Binidalí, que está concebido para reforzar las comunicaciones de emergencia y que también puede usarse por parte de compañías privadas de telefonía móvil.
A juicio de la entidad, esa ubicación sería mucho más adecuada al encontrarse en una zona elevada y más alejada de las viviendas. «Si ya se prevé construir una torre para centralizar las comunicaciones, no tiene sentido levantar otra a poca distancia, donde el impacto sobre el entorno es enorme, porque está junto a la costa», enfatizaba el presidente de la asociación.
Tras la concentración, los representantes de la entidad han mantenido una reunión con la alcaldesa para trasladarle sus reivindicaciones y pedir al consistorio que estudie alternativas para el emplazamiento de la antena, como el lugar previsto por el Govern balear.
«Si dependiera de mí, no habría dado permiso»
Por su parte, desde el Ayuntamiento insistían esta mañana en que poco pueden hacer para atender las reclamaciones de los vecinos, puesto que el permiso y las competencias para la instalación de la antena son del Govern balear.
«Estamos atados de manos, porque la Ley de Telecomunicaciones de 2022 está por encima de la normativa municipal, y no hemos tenido más opción que darnos por enterados», explicaba Loles Tronch.
Sin embargo, la alcaldesa ha asegurado que seguirán insistiendo para forzar un cambio de emplazamiento. «A la empresa le ofrecimos la ubicación que tenemos conveniada con IB Digital en Cap d’en Font pero nos dijeron que no, aunque seguiremos insistiendo», ha afirmado.
«Se trata de una iniciativa entre dos empresas y nosotros no podemos hacer nada, pero si dependiera de mí no habría dado permiso, porque queda horroroso», añadía la primera edil.
Publicidad ilegal
Sin embargo, desde el Ayuntamiento sí que se ha constatado que la publicidad de un restaurante que se ha instalado en la antena no cumple la legalidad, por lo que se ordenará su retirada.
«Es un soporte no apto para poner publicidad y ahora iniciaremos el proceso para que se retire, porque además se ha colocado sin permiso, aunque no creemos que sea rápido», concluía Tronch.
¿Y si se tratara de una artimaña inmobiliaria para expulsar a los vecinos (las antenas son muy peligrosas para la salud) comprar a bajo precio y luego quitar la dichosa antenita y construir una urbanización para pijos muy muy ricos?