La liquidación de las cuentas de 2025 muestra que el Ayuntamiento de Maó cumplió el año pasado con el objetivo de estabilidad y las reglas fiscales que marca el Estado. De este modo, afirma el Consistorio mediante un comunicado, se ajusta al plan económico-financiero que tuvo que aprobar por un anterior incumplimiento de estos mismos parámetros, lo que se atribuyó desde el equipo de gobierno a unas incidencias puntuales en las tareas de recaudación.
El año pasado se cerró con un balance positivo de 3,7 millones de euros, de los cuales 2,1 millones corresponde a superávit no financiero. Tanto la regla de gasto como el nivel de deuda se enmarcan dentro de los márgenes establecidos en este documento.
El equipo de gobierno municipal pone el acento en la mejora de la ratio de deuda, que se ha logrado reducir en tres puntos porcentuales para fijarla en el 13,4 por ciento. «Esta bajada refleja una gestión eficiente y permite a la ciudad liberar recursos para la mejora de los servicios públicos sin comprometer su solvencia», asevera el mismo comunicado.
El alcalde Héctor Pons asegura que este balance demuestra dos cosas. Por un lado, «que las finanzas municipales están en buen estado». Y por otro, «que era injusto que la ley dejara exclusivamente sobre las espaldas de los ayuntamientos el cumplimiento de las reglas fiscales que marca Europa».
Ahora ya tienen dinero para gastar en sus caprichosos, ferias, flores, fiestas ... Recuerdan destinar algo a las cosas necesarias de verdad, la limpieza de la ciudad, el agua, la sanidad, las necesidades del geriátrico, la falta de personal ... y añadan lo que crean conveniente, según Vdes. de verdadera necesidad.