La polémica por la antena instalada en la urbanización de Binisafúller sigue escalando. El PSOE ha acusado este miércoles al Govern balear y al Ayuntamiento de Sant Lluís de «lavarse las manos» y no haber hecho ninguna gestión efectiva para reubicar la infraestructura en una zona alternativa con menor impacto visual y paisajístico.
La diputada socialista Carol Marquès criticó el silencio del conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, durante una pregunta parlamentaria sobre el futuro de la antena y aseguró que el Govern «no respondió ninguna de las cuestiones planteadas». Costa señaló que el propietario del restaurante donde se ubica la antena es miembro del PSOE de Sant Lluís.
Los socialistas sostienen que desde 2022 trabajaban en un proyecto para concentrar las telecomunicaciones en un futuro centro público alejado de las viviendas y con menor afección paisajística. Sin embargo, denuncian que, tras nueve meses de tramitación, la antena acabó instalándose «en la peor ubicación posible de toda la zona».
Marquès reclamó explicaciones sobre si el Ejecutivo autonómico llegó a ofrecer alternativas a la empresa responsable y por qué no se ha garantizado el traslado de la instalación al futuro centro público de telecomunicaciones una vez entre en funcionamiento. La diputada también vinculó la situación al retraso acumulado de ese centro de telecomunicaciones, un proyecto que, según el PSOE, sigue sin avances concretos.
El enfrentamiento político por esta infraestructura se mantiene abierto desde hace días, con acusaciones cruzadas entre administraciones sobre la responsabilidad de la ubicación elegida para la antena en Binisafúller.
Déjense de peleas y decidan de una vez si mover la antena o dejarla en donde está. La antena no entiende de izquierdas ni derechas.