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El rastro

El preso que prefiere continuar en la prisión para aprender un oficio

Stephane Jean M. Schmidt fue condenado el viernes a un año y nueve meses de prisión

Prisión aceptada. S. Schmidt, el ladrón de coches, aceptó la condena convencido de que en los 21 meses de cárcel que debe cumplir tendrá la oportunidad de aprender un oficio, del que carecía si hubiese sido puesto en libertad | M.J.U.

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Stephane Jean M. Schmidt fue condenado el viernes a un año y nueve meses de prisión por haber hurtado cuatro vehículos en Menorca y haber cometido un robo con intimidación a la empleada del poblado de Talatí. A pesar de haber pasado 11 de sus 42 años en prisión, entre Palma, Menorca y Francia, su deseo era continuar en la cárcel de la carretera de Sant Lluís.

«No es una mala persona». Probablemente por eso aceptó la conformidad entre su abogado, Ignacio Florit, y el fiscal. La condena le obliga a continuar en la cárcel, donde a decir de su defensor, no se encuentra mal, no causa problemas, colabora con los funcionarios y está aprendiendo un oficio. «No es una mala persona, al contrario, y si salía se iba a encontrar sin trabajo y solo, por eso quería seguir. Allí está aprendiendo el oficio de cocinero y cuando salga podrá buscar un trabajo», indica Florit. S. Schmidt, francés con pasado militar, mostró un semblante tranquilo durante la vista oral. Acepta las consecuencias de su comportamiento delictivo y no está a disgusto en la prisión menorquina, criticada por otros reclusos.

Taxista sin coche. Una auténtica faena le han hecho al taxista italiano residente en Alaior que el sábado, día 15, a las 4 de la madrugada sufrió un accidente en Cala en Porter. Tres chicas se saltaron la señal de «stop», explica, y le han dejado sin su Volkswagen Passat para trabajar en el momento cumbre de la temporada porque tardarán al menos dos semanas en arreglárselo.

Violento por los tatuajes. La Policía Nacional de Maó detuvo en la madrugada del sábado, día 15, a un hombre de 26 años, acusado de un caso de violencia de género en el ámbito familiar. Según la acusación el hombre, que estaba muy agresivo, empujó y zarandeó a su pareja en la vivienda que compartían en la barriada de Andrea Doria, porque ella se había hecho dos tatuajes y dijo que no le había pedido permiso para hacérselos.

El tiburón imaginario en Cala Galdana. Las dos tintoreras aparecidas cerca de algunas playas de Mallorca y el pez espada que entró en Cala Galdana el pasado miércoles pusieron nervioso a algún bañista y crearon una cierta psicosis. El jueves un hombre acudió, nervioso y preocupado, a la Cruz Roja encargada del socorrismo y la seguridad de la misma cala asegurando que había visto un tiburón mientras se bañaba. Los socorristas sacaron la zodiac e hicieron varios barridos de punta a punta para despejar dudas

Una mañana con los bomberos. Niños y niñas de la escuela de verano de Calós, en Ciutadella, se lo pasaron en grande el pasado miércoles en el parque de bomberos de Ciutadella. La actividad divulgativa les permitió conocer consejos para la prevención de incendios, el material de los profesionales, incluidos los camiones, y acabar con un divertido baño de espuma.

Inmovilizado eterno. Un monovolumen de la marca Volkswagen permanece inmovilizado en la calle Camí Vell, de Ciutadella, desde hace aproximadamente tres meses. Su propietario no ha abonado la multa y nadie lo ha reclamado.

Acampada ilegal en Cala Mesquida. La Policía Local de Maó multó a cuatro personas el pasado jueves por acampar en la playa de Cala Mesquida. Los agentes les sancionaron poco antes de las 9 de la mañana cuando permanecían en la playa con la tienda desplegada.

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