Una dotación del parque de bomberos de Maó y agentes de la Policía Local del municipio intervinieron el miércoles al mediodía en el dormitorio de una vivienda situada en la calle Sa Rovellada de Dalt, en pleno centro de la ciudad, debido al desplome de parte del falso techo ocurrido en la planta intermedia de la casa.
Varias piezas de marès de unos cinco centímetros de grosor se desplomaron sobre una cama y parte del suelo en un momento en que los dos propietarios no se encontraban en su interior. En una primera exploración se apreció el deterioro de las vigas como causa del siniestro que afectó a unos 20 metros cuadrados de superficie.
Tras la visita del arquitecto municipal y el jefe de bomberos, se indicó a los residentes que, para su mayor seguridad, no debían permanecer en la vivienda hasta que un arquitecto y un profesional de la construcción no realicen nuevas catas que determinen el estado de las vigas y la estructura, y se proceda a la reparación necesaria.
@ TitaFreda no sempre es aixi, conec una casa que té més de 120 anys i ses bigas estàn en perfecta estat i son de quan es va construir, en canvi molts pisos particulars amb menys de 50 anys les han tingut que canviar per aluminosis, sa llenya si és de qualitat té més vida que lo d'ara