Un acuerdo de conformidad entre el Ministerio Fiscal, el abogado de la acusación particular, Emilio Orfila, en representación del Ayuntamiento de Maó, y el de la defensa, Ignacio Florit, permitió ayer rebajar la condena a dos mujeres y un hombre por haber agredido a dos policías locales y un nacional en un salón de juego de Maó en la madrugada del 18 de octubre de 2023. La pena, no obstante, mantiene la responsabilidad civil que deberán abonar los acusados hasta una cantidad que suma 8.395 euros.
Dos de las procesadas fueron condenadas a 10 y 8 meses de prisión, respectivamente, por los delitos de resistencia grave y lesiones, y multas respectivas de 180 y 90 euros por los de lesiones leves y daños. En cuanto al varón, fue condenado a pagar una multa de 540 euros por el delito de resistencia. En el acuerdo se sustituyeron los delitos de atentado por los de resistencia, lo que llevó a reducir las penas privativas de libertad y las multas que en principio alcanzaban los 4.800 euros.
Es en el orden civil donde las dos mujeres condenadas deberán hacer frente al pago de las indemnizaciones a los dos agentes locales y al nacional por las lesiones que les causaron aquella madrugada. Una de ellas tendrá que pagar 170 euros a un policía nacional y 5.800 euros a un policía local. Además, deberá abonar 11,99 euros al Ayuntamiento de Maó y 213,87 a la Policía Nacional por daños causados en su material, incluida la llave de un coche patrulla que quebró una de ellas.
La otra mujer condenada, por su parte, tendrá que hacer frente al pago de 2.200 euros a otro policía local por las lesiones que le causó durante su detención.
Los tres acusados, que iban con otras dos personas, y se hallaban afectados por la ingestión de alcohol, se negaban a pagar sus consumiciones en el salón de juego de la avenida Vives Llull, por lo que el responsable de la sala dio aviso a las fuerzas del orden. Cuando llegaron cuatro policías locales y luego cuatro nacionales, dos de los miembros del grupo pagaron sus bebidas, no así los otros tres que acabaron siendo detenidos pese a su resistencia violenta. Un agente sufrió la rotura de un dedo y otros varias lesiones de cierta gravedad, por las que tuvieron que ser atendidos en un centro médico.
Las penas privativas de libertad quedaron suspendidas.
Que país más bonito nos está quedando. España despierta!