La reiteración delictiva condujo este martes a un hombre español residente en Ciutadella, a una de las celdas de la prisión del Centro Penitenciario de Menorca que había evitado hace menos de una semana.
En esta segunda ocasión consecutiva la juez de la Sección Civil y de Instrucción, plaza número 2, de guardia, en el Tribunal de Instancia de la ciudad del poniente insular, dictó el auto privativo de libertad por las acusaciones de robo continuado con fuerza en varios locales de Ciutadella, cometidos entre el viernes al mediodía y el sábado por la noche. Su grave adicción a las drogas explica la conducta delictiva repetida con profusión en los últimos días por la necesidad de conseguir dinero para adquirir las sustancias estupefacientes, señaló en su declaración.
Tal y como informaba ayer este diario, el individuo, de 29 años de edad, había sido detenido alrededor de la medianoche del sábado cuando acababa de entrar a robar en el hotel Gran Sagitario, de Cala Santandria, y en un establecimiento del Centro Comercial Maribel, en Sa Caleta. La Policía Nacional ha informado que en total se le imputan cuatro robos que habría perpetrado desde que fuera puesto en libertad provisional al mediodía del pasado viernes hasta su detención solo un día y medio más tarde.
Los investigadores han concluido que el mismo individuo es el autor del realizado en un gimnasio de la ciudad el viernes, el mismo día en el que también accedió a una peluquería de la Passeig de Sant Nicolau. En ambos casos quebró la puerta de acceso con un objeto contundente y logró apoderarse de la caja registradora, hallando 750 euros en la del primer establecimiento.
El robo en esta peluquería lo había cometido muy poco tiempo después de haber quedado en libertad provisional tras declarar ante la juez, como presunto autor de otros seis robos entre finales de diciembre y principios de enero en dos bares, dos restaurantes, un club de jubilados y un supermercado.
En el segundo arresto este pasado sábado fue interceptado por los agentes de la Policía Nacional, con la colaboración de un policía local, cuando portaba una caja registradora bajo el brazo en uno de los negocios del centro comercial tras haber quebrado la puerta.
En el hotel Gran Sagitario, uno de sus responsables aseguró a los agentes nacionales que el ladrón, además de la caja registradora vacía, se había llevado una bolsa de objetos perdidos que contenía varias joyas. Los destrozos causados en la puerta de entrada rondan los 6.000 euros. De ahí huyó hacia el complejo de tiendas donde fue finalmente arrestado.
Los mismos responsables del hotel también denunciaron el robo de varias máquinas ligeras en las obras para la construcción de otro establecimiento hotelero del grupo, en la calle Madrid, de Ciutadella. La Policía Nacional investiga este y otros delitos por su posible relación con el detenido.
Veo muchos comentarios atacando a jueces y fiscales, cuando convendría recordar algo básico: ellos no hacen las leyes, solo las aplican. Si alguien queda en libertad provisional tras varios hurtos o robos no es porque el juez quiera, sino porque la ley lo obliga mientras no se cumplan los requisitos legales para la prisión. Cuando esos requisitos existen, como la reiteración delictiva, entonces sí se ordena el ingreso en prisión, como ha ocurrido ahora. Quizá las críticas deberían dirigirse a quienes redactan las leyes, es decir, a los políticos, y no a quienes se limitan a hacerlas cumplir.