El jefe de Bomberos de Menorca, Juanjo Franch, ha atribuido a las lluvias y a la espesa vegetación el desprendimiento en Cala Sant Esteve de una roca de varias toneladas de peso que ha caído sobre una vivienda y ha matado a un hombre de 65 años.
La roca ha caído sobre la habitación del inmueble en la que se encontraba el fallecido y su pareja, una mujer de 62 años quien ha resultado herida y se encuentra hospitalizada con pronóstico reservado.
Los servicios de emergencias, según ha explicado Franch, están llevando a cabo labores de seguridad en la estructura del edificio de tres pisos y eliminando los escombros que han caído sobre el techo.
El alcalde de Es Castell, Lluís Camps, ha detallado que el matrimonio afectado vivía en la planta baja, mientras que en el primer y segundo piso residían algunos de sus hijos con sus respectivas familias.
Todos ellos han sido desalojados porque, según ha dicho el jefe de Bomberos, las imágenes captadas por el dron han detectado roturas en el acantilado que podrían provocar más desprendimientos.
Por este motivo se ha desalojado también a los vecinos de las casas colindantes y se trabajará para asegurar el acantilado y eliminar la vegetación existente.