El año 2024 marcó un cambio significativo en la tasa de delincuencia en la Isla. La criminalidad que había experimentado un crecimiento progresivo del 47 por ciento en los siete ejercicios anteriores, desde 2017, marcó un esperanzador descenso de algo más del 12 por ciento.
Fue un punto de inflexión que rompía con la tendencia alcista derivada, en gran parte, por el incremento de los delitos contra la propiedad, y especialmente, por el constante auge de la ciberdelincuencia.
Esa bajada positiva de 2024 que fue ampliamente valorada por las instituciones políticas, policiales y de la Guardia Civil no ha tenido su continuidad a lo largo del año 2025 aunque, cuanto menos, ha logrado mantenerse. Las cifras estadísticas reveladas por el Consejo General del Poder Judicial esta semana sitúan el número de delitos registrados en la Isla -3.967- a la misma altura, prácticamente, de los del año anterior -4.013- lo que supone un descenso mínimo del 1,3 por ciento.
En los delitos convencionales el decrecimiento fue del 6,7 por ciento respecto a la última referencia, pero los delitos informáticos crecieron un 15,8 %, de 964 a 1.116 ilícitos, la mayoría (1.018) estafas informáticas. Por este motivo, el total de la criminalidad en Menorca neutralizó el descenso hasta el mínimo nivel.
Tipología de los delitos
En cuanto a la tipología de delitos afrontados por Policía Nacional, Local y Guardia Civil, Menorca sí registró descensos significativos en los relacionados con la propiedad. Los robos con fuerza en domicilios y establecimientos bajaron un 27,4 por ciento y los hurtos un 13,6. Se contabilizaron cinco robos más con violencia e intimidación y también aumentaron las riñas tumultuarias con lesiones graves y memos graves, que pasaron de 58 a 82.
Del resto de infracciones penales, fueron denunciadas 57 de índole sexual, siete más que en 2024, y entre ellos, una violación menos que antaño (11).
Descendieron también los delitos por tráfico de drogas un 40,4 por ciento, y se mantuvieron prácticamente igual los robos de automóviles que fueron 33.
En las dos principales ciudades menorquinas, en Maó las infracciones penales bajaron un 3,9 por ciento -1.130- mientras que en Ciutadella apenas hubo variación con solo 9 menos en relación a 2024 (1.490).
En comparación con el resto de islas Menorca continúa siendo la más segura de las Balears puesto que en Mallorca creció un 6,2 por ciento, mientras que en Eivissa también ascendió un 4,7 por ciento y en Formentera un 8,8. En el conjunto del Archipiélago la delincuencia creció un 5,6 por ciento.
Poca criminalidad habría se esos con 10-20-40-80 denuncias-incidentes, estuviesen a cal y canto. Vamos, la inseguridad manda cuando sabes los delincuentes pueden pegar a los policías y salir de rositas a los 2 días. 0 respeto hay y 0 seguridad.