Se dedicaban al tráfico de estupefacientes desde 2018 en reducidas cantidades, en Maó y Es Castell, municipios de los que eran los principales abastecedores de pequeños consumidores cuando fueron detenidos por la Guardia Civil de Menorca en el marco de la operación ‘Escama’, en julio de 2019.
Se trata de siete personas, cinco hombres y dos mujeres, quienes constituían el grupo delictivo, según el escrito de acusación del fiscal, que serán juzgados esta próxima semana en la sección primera de la Audiencia Provincial enfrentándose a penas que suman, entre todos, 43 años de prisión, y 36.300 euros en multas. Dos de los detenidos eran pareja y aparecen como los máximos responsables de la banda. Para ellos el fiscal solicita una condena de 9 años a cada uno porque al delito de tráfico de drogas les suma dos de amenazas graves, uno de lesiones y otro de maltrato de obra.
La pareja vendía cocaína en Maó desde su propio domicilio y también en Es Castell. Se valían de la colaboración de un menor de edad a quien encargaban la búsqueda de nuevos compradores y la venta a terceros a cambio de una comisión. Otro de los detenidos, hermano del anterior, ambos de origen argentino, era quien les proveía de las sustancias para traficar con ellas desde su casa de Es Castell y también la vendía él mismo con otros dos colaboradores. Los otros dos arrestados, madre de uno de ellos, y la pareja de este, también «pasaban» droga en Es Castell. La progenitora ayudaba en la venta y guardaba las ganancias y el dinero para adquirir nuevas partidas de sustancias.
La operación de la Guardia Civil se desarrolló en dos fases en las que se practicaron 10 detenciones, las tres primeras en abril y las siete restantes los días 18 y 19 de julio de aquel año 2019, todos entre 30 y 37 años de edad, salvo la madre de uno de ellos, de 57.
Los agentes les intervinieron aproximadamente un kilo entre dosis de cocaína, marihuana, y cannabis, principalmente, además de 40 pastillas de anabolizantes, varias de éxtasis y cristal y 15.000 euros en efectivo, dos vehículos y diversos utensilios para ‘cocinar’ la droga.
La operación contra el menudeo se completó con seis registros domiciliarios, cuatro de ellos en Es Castell, donde fue hallada gran parte de la droga, aunque los detenidos también la llevaban encima cuando fueron interceptados por los guardias. En aquellas fechas ya tenían las sustancias preparadas para traficar con ellas en las inminentes fiestas de Es Castell.
Tres de los siete arrestados en la segunda fase de la operación que se juzga ahora, dos hombres una mujer, ingresaron entonces en prisión preventiva bajo fianza de 4.000 euros.
El otro día 8 años por matar al de nochebuena. Y por 4 porros 9 años?? Tamos locos