La caída de dos torres eléctricas en la zona de Es Mercadal el pasado día 15 como consecuencia del temporal de viento, ha revelado el mal estado de algunas de las instalaciones de Endesa en aquel lugar.
Ese deterioro supone un riesgo advertido por vecinos de su entorno, en especial del Camí de Biniguarda, entre la localidad mercadalense y Alaior, al interpretar que su precariedad fue determinante para que sucumbieran ante la fuerza de las rachas de viento y temer que pueda volver a suceder.
Peligro para residentes y operarios
El herraje oxidado y agujereado que reduce su estabilidad se advierte en imágenes remitidas por estos vecinos. Ese deterioro supone una advertencia para mejorar la seguridad, no solo para los residentes en la zona debido a la caída de las torres, sino para los propios operarios de la subcontrata que han de trabajar en ocasiones sobre unas instalaciones con acumulado y peligroso desgaste.
La caída de una de esas torres en el último temporal en el que se registraron rachas de 136 kilómetros por hora, provocó, por ejemplo, que un cable se desplomara junto a una casa, en esa misma zona. «Los operarios acudieron al día siguiente a repararla, pero fue un gran susto y ahora lo que nos genera intranquilidad es ver el actual estado de las torres porque podrían caer otras», explica la mujer residente en esa vivienda próxima a la finca de Santa Eularieta. De hecho los propios trabajadores le admitieron la preocupación por su integridad a la hora de tener que subir a estas estructuras metálicas.
Desde Endesa han explicado que el mantenimiento y reposición de torres y cableado en la Isla se realiza continuamente. Cada año se completa la revisión de un tercio de toda la instalación, de manera que al cumplimiento de tres años el repaso ha sido total, aseguran desde la compañía.
Curiosamente las dos torres que cayeron en la zona de Es Mercadal forman parte del tramo que los operarios deben examinar y reponer, en caso de que sea necesario, según el calendario de actuaciones, el próximo mes de julio. «Se revisan las líneas, las torres y las instalaciones interiores», señalan desde Endesa. Es entonces cuando se procede a la sustitución del conductor, que son los cables, y de los apoyos, que son las torres físicas.
Por otro lado, la misma compañía subraya que por encima del suministro del fluido eléctrico, la prioridad máxima es la seguridad de los trabajadores. «Somos muy rigurosos en este sentido, incluso superamos los estándares establecidos en nuestro sector».
XiprinantMoltes gràcies, perque aquest detall no el tenia controlat, tenia entés que endesa i altres generadores eren responsables d'una petita part d'es cablejat, per poder arribar a conectar-se amb s'infraestructura de REE. Mercie.