«Me encuentro bien, tuve suerte y lo puedo contar». Es el testimonio del ciutadellenc de 65 años que el pasado lunes fue agredido con una vara de hierro en la cabeza por un okupa residente en la antigua recepción del aparthotel Blanc Cottage, en Sa Caleta, que motivó su ingreso en la UCI del Hospital Juaneda Ciutadella.
El hombre tiene rentada esta edificación que explota desde hace cuatro años alquilando las 15 habitaciones con que cuenta -12 en la planta baja, donde también está la lavandería y otros servicios, y tres en la superior- a trabajadores de temporada de un grupo de hoteles de Cala en Bosc. Aunque la renta es anual, el alquiler de las 15 habitaciones entra en vigor a partir del próximo día 20 de abril.
Hace un par de semanas una vecina le avisó que había visto entradas y salidas de jóvenes en el edificio. Posteriormente, la propia Policía Local de Ciutadella le informó de la probable ocupación ilegal realizada en algunas habitaciones de este inmueble. «Pensé que podrían haber entrado para hacer alguna fiesta, pero cuando me avisó la Policía fui a ver qué pasaba».
Explica que no pudo abrir la puerta de la planta inferior tras llamar para que le abrieran por lo que utilizó una taladradora para forzar la cerradura, «uno de los jóvenes se levantó con el ruido, pero nadie contestó», relata. Dio la vuelta a la antigua recepción para subir a la planta superior que tiene su acceso por detrás y tampoco tuvo respuesta a sus requerimientos por lo que tomó de nuevo la taladradora para romper la cerradura.
Fue entonces, narra, «cuando solo abrí un palmo la puerta, vi una sombra y de repente él me golpeó de lleno en la frente con un hierro porque si me llega a dar a un lado de la cabeza, me mata». Añade que «levanté el brazo para protegerme y me rompió el reloj con el golpe cuando ya me salía abundante sangre en la cabeza».
El ciutadellenc iba acompañado por el empleado de mantenimiento, pero fueron los mismos okupas los que dieron aviso a la Policía Nacional que acudió minutos después, detuvo al joven, y también comunicó la detención al mismo agredido por el presunto delito de allanamiento de morada, pese a que él reitera que «no llegué a entrar, solo abrí un palmo la puerta después de llamar y que nadie me abriera».
Ya en el Hospital Juaneda Ciutadella el hombre se negó a declarar y deberá hacerlo en los próximos días cuando sea citado en el Tribunal de Instancia de Ciutadella. «Es inaudito que encima estuviera detenido y custodiado en el hospital aunque no tengo nada en contra de la Policía porque me atendió con extrema corrección en todo momento y me dijo que actuaban así porque no podían hacer otra cosa».
Ha recibido tres puntos de sutura en la frente, además de la fractura craneal y un pequeño coagulo que no pasó a mayores, aunque el martes ha de someterse a un nuevo TAC.
Recuperado del gran susto, aún le resulta más inconcebible que «pese a que la Policía dejara precintado el acceso, los okupas hayan vuelto a entrar y no los han podido sacar». Han cometido otro delito, comenta, al acceder a un lugar precintado por las fuerzas del orden. El martes acudirá de nuevo a Comisaría a cursar la denuncia aportando el contrato de alquiler del edificio.
Subraya, como efectos directos de esta nueva okupación ilegal que el día 20 de abril debe entregar las 15 habitaciones a los trabajadores de los hoteles de Cala en Bosc que inician la temporada turística, y nadie le garantiza que vaya a poder hacerlo si los okupas continúan allí.
esfumado, Solo una cosa que mucha gente olvida: los jueces NO hacen las leyes, solo las aplican. Las leyes que permiten estas situaciones las hacen los políticos en el Congreso. Así que, antes de culpar a los jueces, conviene recordar quién escribe las normas… Y a la hora de votar, pensar qué partidos aprueban leyes que favorecen a los okupas.