El proceso para trocear y retirar la gran roca de 78 toneladas que presentaba riesgo de derrumbe en la pared este de Cala Figuera quedó completado este miércoles a cargo de la empresa contratada de urgencia por el Ayuntamiento de Es Castell cuando la piedra fue descubierta durante labores de desbroce y limpieza que llevaban a cabo los propios vecinos.
De esta forma, los residentes de los 12 apartamentos situados en este acantilado ya pueden regresar a sus casas, de las que habían sido desalojados al detectarse este peligro a mediados del pasado mes de febrero.
Los operarios han tenido que ir fragmentando la gran piedra mientras protegían el despeñadero mediante una red con la que evitar su caída. El alcalde de Es Castell, Lluís Camps, ha confirmado que este jueves firmará el decreto que permite el regreso de los residentes de Cala Figuera a sus casas, una vez abortado el peligro, de acuerdo con los geólogos.
El Fonduco
En cuanto a los que quedan desalojados en la zona de El Fonduco, desde principios de febrero, el primer edil señaló que la próxima semana recibirán las notificaciones individuales donde se les informará sobre el regreso condicionado a sus domicilios.
Según el riesgo que presente cada caso, los propietarios de esta decena de casas deberán comprometerse a realizar las intervenciones que resulten necesarias para eliminar el peligro, algunas de ellas, de pequeña envergadura.
El Ayuntamiento de Es Castell ha mantenido gestiones y acuerdos con propietarios privados para ejecutar tareas de limpieza y estabilización que faciliten el retorno de los vecinos, aunque aguarda la decisión de Autoridad Portuaria de Balears para la ejecución de posibles actuaciones complementarias que devuelvan la seguridad al acantilado de su municipio.