El hombre español de 58 años acusado de falsedad documental y estafa a una empresa de alquileres de Maó, dejó entrever ayer en el juicio que fue utilizado para facilitar su DNI con el que otra persona abrió una cuenta a su nombre en la que se consumó la estafa de 8.497 euros en agosto de 2023.
Relató por videoconferencia desde Almería que no tuvo conocimiento de que estaba implicado en el delito hasta que le visitó la Policía y le llegaron las notificaciones del juzgado. «Le prometí a mi madre que no volvería a entrar en prisión hace 30 años y hasta ahora lo he cumplido», dijo.
El empresario recibió dos facturas, supuestamente de la misma empresa por un trabajo prestado e hizo el pago al número de cuenta de la segunda, que era la que había sido manipulada con los datos de la verdadera.
La fiscal sostuvo la petición de dos años y medio de prisión para el acusado y la cantidad que reclama el empresario. Dijo que era un caso claro de la estafa denominada ‘man in the middle’ por el que el hombre habría cobrado un dinero a cambio de facilitar sus datos a otra persona para abrir la cuenta.
El abogado pidió su absolución señalando que no se había demostrado su culpabilidad con ninguna prueba más que la cuenta a su nombre donde se ingresó el dinero. El juicio quedó visto para sentencia.