«Vivimos un periodo histórico de grandes logros tecnológicos, culturales y sociales, pero, paradójicamente nos encontramos con que personas que se identifican bajo las siglas Lgtbiq son aún perseguidas y sometidas a crímenes de odio en muchos países por el mero hecho de serlo». Ese es el texto que se puede leer en «Conjugando pluralidades», uno de los muchos paneles que forman parte de la muestra «Diversa per naturalesa», que ayer abrió sus puertas en la Sala de Audiències del Claustre del Carmen y se podrá visitar hasta el 14 de febrero.
Se trata de una propuesta financiada por el Fons Menorquí de Cooperació, que cuenta con el apoyo del área de Igualdad del Ayuntamiento de Maó, y desarrollada por la asociación cultural ONG Thakhi-Runa, una ONG con sede en Mallorca pero con presencia activa en Menorca desde hace muchos años.
Entre todos han dado forma a una propuesta expositiva que reivindica la existencia de una pluralidad de identidades, comportamientos y orientaciones sexuales y de género inherentes a la condición humana, explican sus responsables. Una muestra que pone sobre la mesa las bases para un diálogo con el que se pretende «estimular la percepción social de la riqueza que comporta el reconocimiento y la comprensión de esta diversidad socioafectiva».
«Diversa per naturalesa» combina las ilustraciones creadas por el equipo de Thakhi-Runa con mensajes e infografías para abordar diferentes cuestiones. Entre ellas, recuerda desde esa entidad Marina Pozzebon, «la necesidad de reivindicar la defensa de los derechos humanos para las personas dentro del paraguas Lgtbiq+». El propósito de la muestra también pasa, continúa, por «ilustrar que dentro de toda nuestra diversidad, la diversidad sexoafectiva también está presente de una manera totalmente natural», algo, lamenta, que se ha negado durante mucho tiempo.
Recuerda que hoy en día todavía hay países del mundo en los que las personas no se pueden expresar con libertad, «en muchos casos con penas de cárcel», y que si bien en el ámbito local y Europeo «hay una presencia más libre» para tratar la cuestión «con la naturalidad que se merece aún falta camino por recorrer».
Cada panel que forma parte de la muestra interpela al espectador a reflexionar sobre diferentes puntos «y también nos hace una invitación a mirar cómo nos pensamos como humanidad, cómo nos relacionamos hoy en día», destaca Pozzebon cuando defiende la necesidad de dar un espacio «a la reivindicación de los derechos para todas las personas».
Fundada en 2006 en Palma, Thakhi-Runa es una ONG enfocada en los derechos humanos, justicia global, migración e interculturalidad. Entre sus objetivos principales figura articular proyectos de concienciación y motivación social en busca de una transformación que derive «en un enriquecimiento del bienestar de todas las presencias vitales en el planeta».
«Diversa per naturalesa», el nuevo proyecto con el que recalan en Menorca, está abierto al público en general, pero de forma paralela, como sucedió ayer, se organizan visitas guiadas para centros escolares, actividades que permiten sentar las bases para reflexionar y dialogar sobre el tema que se trata, que en este caso es «hablar de la diversidad dentro de una naturalidad», concluye Pozzebon.
A kilómetros lejos ya huele a chiringuito total.