La reconstrucción del hogar de Mama Gladys, una mujer que realiza una labor fundamental de apoyo a familias y niños en situación de dificultad en la comunidad de Diani, en Kenia, ha sido el principal proyecto solidario en que el que se ha volcado un grupo de voluntariado coordinado por la psicóloga granadina Elisabeth Navarro Martínez, que desde hace ocho años reside en Menorca.
Además de la psicóloga granadina, el grupo está formado por personas de diferentes edades, como son Ana María Aguirre, Berta Monraba, Miriam García, Montserrat Carné, Lucía Martínez, Cinta Campamelos, Giuliano Quartetti, Juan Peralta, Pía Obarrio, Tomasa Peralta, Adriana Bozzi, Josefina Pfister. El equipo partió el pasado 10 de febrero y tiene previsto su regreso a la Isla este mismo miércoles. «Todos los voluntarios han convivido en una misma casa, compartiendo espacios, comidas y momentos de reflexión, lo que fortalece mucho el vínculo del grupo», reflexiona Elisabeth Navarro.
Siete de los voluntarios residen actualmente en la Isla, junto a cinco personas naturales de Argentina y una de Barcelona que, en distintos momentos, han visitado Menorca y mantienen conexión con ella. «Esto aporta una riqueza cultural y una diversidad de miradas muy valiosa, ya que conviven diferentes nacionalidades, trayectorias y experiencias vitales dentro del mismo proyecto», asegura Navarro.
La creación y difusión del proyecto solidario en la comunidad de Diani ha sido posible gracias al impulso y apoyo de Meraki-Pastelería Viajera, en Ciutadella, que ha actuado como punto de encuentro y motor para reunir a personas con inquietudes sociales y ganas de implicarse en una experiencia transformadora.
Vivienda
Junto a Mama Gladys, que perdió su vivienda tras las fuertes lluvias e inundaciones de 2023, conviven 22 niños en una sola habitación, «una situación que evidencia la urgencia de crear un espacio digno y seguro. Además, el pequeño colegio vinculado al hogar, que acoge a 60 niños, tiene dificultades para cubrir necesidades básicas como material escolar, alimentación y mantenimiento del espacio», apunta Navarro.
La nueva casa está prácticamente finalizada y solo restan 11.000 euros para completar la construcción. El grupo ha logrado recaudar 4.185 euros, una aportación muy significativa, además de traer diversas donaciones consistente en material escolar, sanitario, ropa y juguetes desde España, afirma.
Trabajo
¿Cuál ha sido el día a día del grupo de voluntarios durante estas dos semanas? La coordinadora afirma que por las mañanas han participado en los distintos programas y cada grupo se ha desplazado a su proyecto de referencia en tuk tuks, un medio de transporte habitual en la zona que forma parte de la experiencia y del contacto directo con su ritmo de vida para trabajar de forma intensa durante la jornada matinal. «Por las tardes, se ha podido continuar en el proyecto o participar en actividades que favorecen la integración en la comunidad, como clases de afrodance, talleres de cocina tradicional, visitas comunitarias o entrega de alimentos, entre otras», subraya.
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