«La Pasión de Jesús no puede reducirse a una concatenación de relatos o episodios. Es una única historia con letra mayúscula que se presenta como la victoria de Dios sobre los asaltos del maligno, que alcanzan su punto culminante en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo», manifestó el obispo Gerard Villalonga en la homilía que pronunció en la Catedral de Ciutadella durante la Eucaristía del Domingo de Ramos.
El pastor de la Diócesis invitó a los menorquines a participar en los oficios y celebraciones de la Semana Santa, que empezó ayer con los actos litúrgicos que rememoran la entrada de Jesús en Jerusalén, donde fue recibido con ramas y palmos. «Acompañemos a Jesús -pidió el obispo Gerard-, porque los cristianos no podemos olvidar nunca que la Cruz de Cristo es, sobre todo, un acto de misericordia de Jesús que manifiesta su amor infinito al Padre, cumpliendo su voluntad. Y acompañemos a toda la humanidad, abrazándola desde la Cruz. Es el camino del amor, de la entrega generosa de la vida que al tercer día estallará en la resurrección de Jesucristo y la nueva vida de los hijos de Dios a través de la fe y el bautismo».
La liturgia del Domingo de Ramos consta de dos partes diferenciadas: la entrada de Jesús a Jerusalén y la Misa de la Pasión del Señor. Este año con la versión redactada por San Mateo, un relato proclamado por tres lectores: el cronista, Jesús y la Sinagoga. La homilía es breve y de carácter exhortativo para que los fieles recuerden que son discípulos de Cristo, han de coger la cruz y seguir al maestro, entregando la vida por amor a Dios y al prójimo.
Palmas, ramos, olivo y laurel
Las parroquias de Menorca acogieron esta solemne Eucaristía con la lectura de la Pasión según san Mateo. Un concurrido acto litúrgico que acogió la bendición de ramos, palmas y brotes de olivo. El obispo Gerard, acompañado por varios presbíteros, presidió la procesión que salió desde la parroquia de San Francisco y se dirigió a la Catedral, donde se celebró la misa.
En esta procesión participa la cofradía Hosanna, de la parroquia de Sant Rafel, con la imagen la llegada de Jesús a la ciudad santa. La Capella Davídica interpretó los cantos litúrgicos durante la procesión y, después, en la misa en el templo catedralicio.
Procesiones en el interior de los templos
El intenso viento de tramontana y las adversas condiciones meteorológicas motivaron la suspensión, en Ciutadella, de la procesión del Via Crucis, que iba a recorrer, durante la tarde, las calles del centro histórico. Se llevó a cabo en el interior de la iglesia parroquial de San Francisco.
En Maó, la junta directiva de la Cofradía del Via Crucis informó que, ante las recomendaciones de seguridad difundidas por el Ayuntamiento y Protección Civil, se adoptó la decisión de anular la procesión que debía recorrer las calles del centro urbano. El Via Crucis se celebró en la parroquia de San Francisco, con canto de la Sentencia.
En Ferreries, la bendición de ramos y palmas se llevó a cabo en la iglesia de Santa María, se suspendió la procesión de la tarde y el Via Crucis se celebró en la iglesia de Sant Bartomeu.
Muerte de Jesús en la cruz
En la homilía de la Eucaristía de la Catedral, el obispo Villalonga Hellín explicó que «en la Pasión hay una historia con letra minúscula de unos hechos concatenados que se van sucediendo y una historia con letra mayúscula que encierra la clave para su lectura e interpretación, y constituye el hilo conductor del amor misericordioso del padre y del amor misericordioso del Padre y del amor infinito del hijo que muere en la cruz para salvarnos».
«Jesús entra en la ciudad santa de Jerusalén para pasar de este mundo al padre y nos abre las puertas de la esperanza. Y somos invitados como discípulos a seguirlo en el camino de la cruz, uniéndonos a su entrega amorosa, a la espera de la resurrección», añadió el prelado.
Gerard Villalonga subrayó que «los evangelistas dejan claro que el cristianismo no tiene nada que ver con un movimiento sedicioso o criminal, dado que nos sitúa ante un complot de las autoridades cuya finalidad es la muerte de Jesús. Y, al mismo tiempo, aparece nítida, desde el principio, la inocencia del Salvador que entrega su vida por los pecadores».
«Los evangelistas -prosiguió- ponen de manifiesto que la muerte de Jesús concuerda con lo que anunciaban las Escrituras, y que se cumplen no sólo en el eje central de la Pasión, sino también en los pequeños detalles de este proceso a Jesús».
También destacó el interés de los autores de los Evangelios para que «los hechos queden encuadrados en la celebración de la Pascua judía. Aquí también se trata de un sacrificio, de un nuevo rito de alianza que sustituye la inmolación de un cordero. Jesús es el cordero de Dios que con su muerte borra el pecado del mundo. Y durante el relato evangélico se resalta el valor de la humildad, la plegaria, la perseverancia y el sufrimiento que perfeccionan la humanidad de Jesús».
... la vida es bella... gracias al fuerte VIENTO, los fans de estas cosas no han tenido más remedio que montar sus desfiles en el interior de sus templos, que para eso están, dejando el espacio público para que la gente haga su vida normal sin ser molestados... qué felicidad... ese que dicen que está ahí arriba -que no está- no ha podido con la madre naturaleza y una meteorología adversa esta vez... una vez será la lluvia, otra una borrasca... unas veces tendremos suerte como ahora, otros años no y nos tocará soportarlo... en fin...