En el tráfico marítimo el factor clave -y así lo recuerda el presidente de Baleària, Adolfo Utor- consiste en acortar la navegación. O sea, navegar el menor número de millas marítimas para cubrir el trayecto y enlazar el puerto desde el que se zarpa al que acoge el desembarco.
De ahí el gran acierto al construir el puerto de Son Blanc, iniciado por el Govern de Jaume Matas en mayo de 2007 e inaugurado por el Govern de Francesc Antich en mayo de 2011. Esta infraestructura portuaria fue el resultado del gran pacto político cerrado después de la gran rissaga registrada el 15 de junio de 2006. Evidenció que el antiguo puerto no garantizaba la seguridad de los buques de línea.
La apremiante necesidad de desplazar el tráfico comercial fuera y trasladarlo a la bahía para aportar la necesaria seguridad exigida por Capitanía Marítima se transformó en virtud cuando el 12 de julio -no había transcurrido un mes de aquella virulenta rissaga- el PSOE y el PSM, en una audaz decisión política protagonizada por Joana Barceló, Marc Pons y Tuni Allès se sacan de la chistera construir un nuevo puerto en Son Blanc.
Matas acepta la propuesta, que implica renunciar al proyecto de Sa Farola. Son Blanc se ha consolidado como la segunda gran puerta de entrada y salida a Menorca, después del aeropuerto. El puerto volverá a batir este año récords en el tráfico de pasajeros y superará los 601.193 de 2023; coches, con un incremento del 7 por cien; mientras que las motos aumentan un 38 por cien.
OBRAS PENDIENTES
El Govern, a través de Ports de les Illes Balears, que encabeza hoy el conseller menorquín Juan Manuel Lafuente, gestiona hoy Son Blanc, que es la joya de la corona de esta empresa pública.
Hay numerosas obras pendientes de ejecución para mejorar el funcionamiento del puerto de poniente y garantizar una mayor operatividad: estación marítima definitiva -se edificó la provisional-; una segunda rampa de acceso; ampliar el área para el estacionamiento de los vehículos de usuarios y trabajadores, autobuses, taxis; y carga rodada, evitando que aparquen en los alrededores. Obras que afectan más a terrenos del Sector B5, cuya ordenación urbanística -116 viviendas unifamiliares aisladas según el PTI- quedó frustrada cuando se construyó el puerto. Y obras estructurales como un contradique de seguridad. Esperemos que no acabe todo como la marina seca de Cala en Busquets, incluida por el anterior Govern del Pacte en el Pla General de Ports de Balears que rechazan ahora los mismos partidos del Pacte.
ORDINALIDAD
El actual modelo de financiación autonómica, aprobado en 2009 y con una vigencia de cinco años, caducó en 2014. Su reforma constituye una asignatura pendiente para el Gobierno PSOE-Sumar.
Fue uno de los principales temas que abordaron los presidentes de Cataluña y Balears, Salvador Illa y Marga Prohens el viernes en Palma. El Govern balear defiende, como el catalán, la ordinalidad y que se tenga en cuenta el impacto y los costes de la población real y la flotante.
El principio de ordinalidad busca que cada comunidad mantenga su posición en función de su aportación económica al sistema. O sea, una autonomía con mayor riqueza y contribución debe obtener más recursos que una comunidad con menor riqueza y menor aportación.
Este principio, que no está incluido en el vigente sistema de financiación, es una reivindicación compartida por el Govern balear y la Generalitat catalana.
Prohens discrepa de Illa. Argumenta que no se puede tratar desde la bilateralidad entre Cataluña y el Gobierno de España con una financiación singular para los catalanes, sino que se debe acometer entre todas las comunidades en el Consejo de Polítical Fiscal y Financiera.
Pero el nuevo modelo no ha sido incluido por la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (PSOE), en la reunión que mañana mantendrá el Ministerio con las autonomías en este consejo.
SANTA SÚBITA
La presentación, en Alaior y Ciutadella, de la obra polifónica y poliédrica «Josep Mascaró Pasarius, investigador polifàcetic», editada por el Consell, pone de manifiesto el interés que suscita la fascinante trayectoria personal y la obra de quien, por sus múltiples aportaciones, ha sido un nuevo Arxiduc del segle XX. El conseller de Cultura, Joan Pons Torres, reanuda, con esta obra, la colección Llibres del Patimoni Històric i Cultural.
En la intervención en Ciutadella quedó el reconocimiento a una persona clave en esta historia: Patrocinio Hernando Camps, la esposa de Mascaró, que por su paciencia, abnegación y comprensión tendría que haber sido declarada santa súbita por la Iglesia.