Algunas parejas creen que el amor se puede cerrar con un candado y conseguir así que dure para siempre. La moda de poner candados en puentes y miradores públicos no es reciente. La imagen corresponde al mirador de Cala en Porter, pero podría mostrar muchos otros puntos de la geografía insular. El día de San Valentín, es probable que se sumara algún candado a esta curiosa decoración.
Para que el deseo de amarse eternamente tenga un lógico desarrollo, la pareja debe tirar la llave. Y además no deberían guardarse una copia, porque si alguno de los dos lo hace podría ser un primer motivo de discusión conyugal, de desconfianza, que nunca se sabe qué consecuencias puede deparar. Los últimos datos indican que nueve de cada diez matrimonios en España acaban en divorcio. Los que afecten a quienes pusieron un candado en esta isla paradisíaca podrían llamar a un cerrajero, antes de volver a enamorarse.