En la identificación de los cubos del sistema de recogida puerta a puerta se han podido ver auténticas piezas de arte. Hay bastante variedad, tanto en los estilos como en las técnicas utilizadas. Algunos vecinos son austeros en diseños, con simples descripciones de la dirección postal del recipiente. Hay quien añade algo de color sin estridencias, con detalles discretos o carteles más o menos vistosos. El recipiente de la imagen logra el objetivo, omnipresente en el arte, de llamar la atención.
El protagonista de la ilustración parece encontrarse en una situación nada cómoda, para ser comedidos en la apreciación. Brazos y piernas extendidos denotan impresión o aplastamiento, teoría esta última que se confirma con el contorno del rostro, más digno de una presión ostentosa sobre el mismo que de un diseño estético voluntario. La interpretación es libre, solo la conoce el autor al cien por cien. Una magnífica obra de arte en cubo.