Las obras de reforma de la plaza Constitució de Maó ya van a toda máquina. Una buena parte de este céntrico enclave ha sido ocupada ya por los vehículos de trabajo y los materiales que a lo largo de los próximos meses harán realidad su mejora.
Se trata de un trabajo minucioso, en el que se eliminarán y repondrán todos los adoquines uno por uno. Quizá por este motivo, o por algún otro, los operarios realizaban ayer exhaustivas mediciones del espacio. También se sustituirán las infraestructuras soterradas y habrá algunos cambios en la ordenación, con el objetivo, aseguran desde el Consistorio, de facilitar el tránsito de todos los usuarios, especialmente los peatones.