Las condiciones meteorológicas, más propias de un tímido brasero que de un atrevido biquini, condicionaron el desarrollo del fin de semana que, en teoría, pone en marcha el comienzo de la temporada turística. Poco ambiente se vio en las playas y urbanizaciones costeras de la Isla a pesar de que no pocos establecimientos, como hoteles y restaurantes, habían anunciado para estos días el arranque de su campaña. Los arenales continuaron con su versión desértica del invierno, puesto que junto al mar el viento se agudiza, con algún visitante encantado de disfrutar de las vistas. Como consecuencia de ello, los turistas que han dado por iniciadas sus vacaciones de Semana Santa optaron por hacer otros planes, como pasarse por la nueva feria de productos autóctonos de Es Migjorn Gran o recorrer los cascos urbanos.
Poco ambiente junto al mar
Foto: Katerina Pu
Pep Mir | Menorca |