El País Vasco ha conseguido, sobre el papel, lo que las instituciones de Balears vienen reclamando desde hace años: participar activamente en la toma de decisiones sobre sus aeropuertos. O sea, la cogestión de las infraestructuras aeroportuarias, que reclaman desde hace años las formaciones políticas de las Islas, unas con la boca pequeña y otras con más contundencia, pero con cambios de criterio significativos según formen parte del Gobierno del Estado o estén en la oposición.
El periodista Joan Martorell, que atribuye este logro del Gobierno vasco a «la endeblez parlamentaria de Pedro Sánchez» afirma que «el sanchismo de Balears no comparte la firmeza de la reclamación de PP y Més. Durante los últimos ocho años apenas ha apoyado puntualmente alguna iniciativa en el Parlament balear que no enfadara a Aeropuertos Nacionales (Aena) que controla el gobierno de Pedro Sánchez, a diferencia de la combatividad mostrada cuando el gobierno era del PP».
El 27 de marzo, el presidente del Gobierno PSOE-Sumar, Pedro Sánchez y el presidente del Ejecutivo vasco, Imanol Pradales, del PNV, anunciaron la creación de un Órgano Bilateral Aeroportuario Euskadi-Estado. El lehendakari lo presentó como un gran avance: Euskadi tendría voz y participación en la toma de decisiones.
«Sin embargo, basta con leer la letra oficial para entender lo que hay realmente detrás. Transportes, el ministerio de Óscar Puente, lo deja claro: el nuevo órgano funcionará por consenso y carece de competencias ejecutivas. No altera el régimen legal de Aena, no afecta a su autonomía de gestión y su papel en el DORA (el documento que fija inversiones y tarifas) no será vinculante. Tampoco modifica el modelo de red aeroportuaria», subraya Javier Ortega Figueiral en «Forbes».
51 por cien del Estado
Recordemos la naturaleza societaria y la personalidad jurídica de Aena, la sociedad mercantil estatal que gestiona las infraestructuras aeroportuarias de España. Cotiza en bolsa y casi la mitad de su capital está en manos privadas.
Es una empresa de capital mixto, mayoritariamente pública, controlada por el Estado español, con el 51 por cien de sus acciones que pertenece a Enaire -entidad pública empresarial que depende del Ministerio de Transportes-, mientras que el 49 por cien restante (free float) cotiza en Bolsa y pertenece inversores institucionales y minoristas. Entre ellos, hallamos grandes fondos internacionales como BlackRock, que pose un 4 por cien. Aena forma parte del Ibex 35. El balance final de 2025 da cuenta del enorme volumen de negocio de esta empresa.
Beneficio: 2.136 millones
En 2025 obtuvo Aena un beneficio neto de 2.136 millones de euros, cifra que mejora un 10,5 por cien el beneficio de 1.934 millones conseguido en 2024. Los ingresos totales el año pasado ascendieron a 6.379 millones de euros, con un incremento del 9,5 por cien con respecto a 2024. Los ingresos aeronáuticos sumaron 3.346 millones de euros; y los ingresos comerciales alcanzaron los 1.975 millones de euros, con un aumento del 11 por cien frente a 2024, mientras que las ventas de las actividades comerciales crecieron un 8,5 por cien.
Órgano bilateral
Aena, cuyo presidente es Maurici Lucena -diputado y portavoz del PSC en el Parlament de Catalunya 2013-2015- seguirá manteniendo el control operativo de los aeropuertos del País Vasco: Bilbao, San Sebastián y Vitoria que registraron el año pasado 7,8 millones de pasajeros, pero la puesta en marcha del Órgano Bilateral Aeroportuario entre las dos administraciones «significa un gran paso, porque Aena deberá coordinarse con el gobierno vasco para las decisiones sobre inversiones, planificación, conectividad y servicios», subraya Martorell.
Voz e influencia
Dirigimos ahora nuestra mirada a Balears, concretamente a las instalaciones aeroportuarias de las Islas. Los aeropuertos de Mallorca, con 33,8 millones de pasajeros; Eivissa, con 9,1 millones; y Menorca, con 4,2 millones, alcanzaron en 2025 un tráfico total de 47,1 millones de pasajeros, cuarenta millones más que los del País Vasco.
El Gobierno Vasco -los votos de los cinco diputados del PNV son cruciales para la continuidad de Pedro Sánchez en La Moncloa- ha ganado una mesa donde opinará y propondrá sobre los aeropuertos de su comunidad. Tendrá voz y capacidad de influencia.
Balears carece de esta competencia cuando los aeropuertos insulares son infraestructuras críticas al constituir la principal puerta de entrada a las Islas. Recientemente, la catedrática de Geografía Física de la universidad de Las Palmas, Emma Perez- Chacón, señalaba la contradicción del Gobierno PSOE-Sumar que desde la izquierda proclama la sostenibilidad y, al mismo tiempo, promueve la ampliación de aeropuertos, como el de Palma.
¿Cuándo podrá opinar e influir Balears sobre sus aeropuertos?