Actualmente está demostrado el peligro del sedentarismo respecto a la salud integral humana.
Estudios de laboratorio y de clínica explican detalladamente todas las enfermedades que el sedentarismo produce o agrava:
- En la actividad pulmonar, la producción de oxígeno disminuye.
- En la piel, el vacío o carencia de nutrientes, produce una piel y cabello enfermizos, exhaustos, además de dolores de cabeza y dificultad de concentración.
- En los músculos y articulaciones, disminuye la masa muscular por falta de utilización ganando peso fácilmente, lo que sobrecarga las articulaciones y produce debilidad general en la persona.
- El corazón, tiene su musculatura debilitada resultando duro realizar tareas básicas. Además aumenta el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares y colesterol alto.
- El estómago y los intestinos sufren estreñimiento dificultando las digestiones.
- Los huesos se debilitan causando osteoporosis.
- Otros órganos sufren el debilitamiento general del organismo.
- A nivel mental aumenta el estrés, pudiendo perjudicar la actividad cardíaca y general del organismo.
- El dolor de espalda y malas posturas son frecuentes.
- Bajo estado de ánimo.
- Peor calidad del sueño.
Provoca diferentes enfermedades como son: Diabetes tipo 2, hipertensión, ciertos tipos de cáncer, depresión, ansiedad y las patologías enumeradas.
Resumen de las enfermedades agravadas y producidas por el sedentarismo:
- Enfermedades cardiovasculares, riesgo de infartos, colesterol alto y accidentes cerebrovasculares.
- Síndrome metabólico y diabetes: el organismo disminuye su capacidad de metabolizar grasas y azúcares facilitando la aparición de diabetes tipo2.
- Obesidad y sobrepeso, al quemar menos calorías, se aumenta de peso.
- Problemas musculoesqueléticos. Al perder masa muscular, los huesos soportan el trabajo de los músculos y aparecen osteoporosis y dolor de espalda. Disminución del equilibrio.
- Cáncer. Aumenta el riesgo de cáncer de útero, pecho y colon.
- Aumento de depresiones, ansiedad…
Según la OMS es la causa del 6% de las muertes anuales. Para evitar los estragos del sedentarismo la OMS recomienda 30 minutos de ejercicio aeróbico suave unos 5 días semanales. El tiempo que pasamos sentados no ha de superar las 2 horas. Se recomienda levantarse y hacer estiramientos. Es aconsejable el movimiento durante todo el día: caminar, subir escaleras, etc. Los niños necesitan una hora más de ejercicio diario.