El antiguo hospital militar de Maó sigue atrapado en un laberinto burocrático de normas y reglamentos urbanísticos, entre el Ayuntamiento y el Consell, sin que se vislumbre una salida rápida a este edificio, que se sigue degradando. La propiedad, Porto Novo SL, presentó hace seis años, en febrero de 2020, un estudio de detalle de la zona para aprobar un proyecto que permita recuperar y reutilizar el inmueble.
Seis años después no se ha avanzado y todo apunta a que tendrá que reiniciar la tramitación. Tan incomprensible como kafkiano. El informe del Consell, tras la aprobación inicial del estudio de detalle, fue desfavorable. Silencio de la empresa y del Ayuntamiento de Maó, que habían dado el visto bueno y ahora acatan los argumentos del Consell. En estos seis años se han aprobado cambios normativos como las medidas de simplificación administrativa, que adquirieron rango de ley el año pasado. Ahora los ayuntamientos pueden aprobar directamente planes especiales pero el Ayuntamiento dice que debe regirse por la normativa que era de aplicación cuando la solicitud se registró y no por la norma posterior.
En definitiva, una situación esperpéntica con conficto de interpretaciones. El Ayuntamiento de Maó y el Consell han de ponerse de acuerdo para dar una salida a este inmueble, que ahora ni puede acoger un hotel ni convertirse en pisos.