El facultativo de Urgencias y delegado del Sindicato Médico de Baleares en Menorca, Claudio Triay, afirmó ayer que «la sanidad pública está en peligro», en la manifestación de protesta que protagonizaron ayer los profesionales sanitarios de Menorca en Maó. «Queremos que acabe la explotación de hacer 70 u 80 horas semanales cuando el resto hace 35 o 40, es una cuestión de seguridad», manifestó Triay, quien admitió que haber llegado a la huelga es «un fracaso» que argumentó por la «grave e insostenible situación» a la que han llegado médicos y facultativos que les conduce a utilizar esta última herramienta de presión.
Reclaman un Estatuto Marco que recoja la singularidad de la profesión, una mesa de negociación propia, una regulación de la jornada semanal como la del resto de trabajadores, el fin de las guardias de 24 horas y límites reales a la presión asistencial. Los 150 profesionales que participaron en la concentración pidieron la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García. Este grave conflicto entre los médicos y el Ministerio exige diálogo para alcanzar acuerdos y que los pacientes dejen de sufrir las consecuencias y repercusiones. La ministra de Sumar en el Gobierno de Pedro Sánchez ha de saber negociar cuando la sanidad pública de España está en peligro.