Balears vuelve a mirarse en el espejo de sus propias contradicciones. Mientras el acceso a la vivienda se ha consolidado como el principal problema social del Archipiélago, el Colegio de Registradores de España confirma que casi un 30 por cien de las compraventas de vivienda en 2025 fueron protagonizadas por extranjeros y cerca de la mitad de estas operaciones superaron el medio millón de euros. Balears lidera, un año más, este ranking con compradores con alto poder adquisitivo que tensionan al alza un mercado inaccesible para buena parte de la población local. La presión inmobiliaria convive con un modelo económico que depende del turismo, una oferta de vivienda limitada y un crecimiento sostenido de la demanda internacional. Las Islas, convertidas en refugio residencial para rentas altas europeas, son un mercado global donde competir resulta cada vez más difícil para los residentes. El resultado: mantener su atractivo internacional sin comprometer el derecho a la vivienda de quienes la habitan. La cuestión ya no es si el precio seguirá aumentando, sino hasta qué punto estamos dispuestos a asumir sus consecuencias. La tendencia es clara: cada vez hay más compradores extranjeros y cada vez se paga más caro. En ese escenario, vivir en estas Islas se convierte, para muchos, en un lujo inalcanzable.
Crisis de la vivienda: más compradores extranjeros que pagan más caro
Editorial | Menorca |