Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Així mateix

Un nobel de la paz vergonzoso

|

Don Miguel de Unamuno le dijo al rey Alfonso XIII: «Gracias Majestad por esta condecoración que tanto merezco». Al terminarse el acto de imposición de condecoraciones, Alfonso XIII se acercó a Unamuno y le dijo: «Miguel, todos me dicen gracias Majestad por esta condecoración que no merezco». Y el rector de Salamanca le contestó: «Y tienen razón». Lo importante no es la condecoración que se otorga sino merecerla. Tengo por evidente la limitada cultura de Benjamin Netanyahu, que no se le alcancen sabidurías suficientes porque mira tú que ir a proponer para Premio Nobel de la Paz a Donald Trump, un personaje que ha conseguido hacerse odiar por todo el mundo, un jefe de estado que no vacila en subirle los aranceles al 50% a Brasil o 140% a China, lo que supone una verdadera locura haciendo que las bolsas oscilen como sacudidas por un vendaval devastador.

Ningún presidente de ningún país puede tomarse el lugar donde ejerce su mando como si fuera su cortijo para acogotar a voluntad una economía global que siempre es un factor muy sensible, necesitada continuamente de una vigilancia extrema para evitar desbarres como en el caso que les ocupa, que están volviendo locos a los mejores economistas del mundo. Pero ahí no para el pánico que este hombre genera cada vez que lleva la corbata roja o una gorra nueva y así, sin encomendarse a nadie, manda lanzar bombas perforadoras sobre Irán para aniquilar la capacidad de enriquecer uranio que aquellos tienen    bajo tierra a muchos metros de profundidad. Bombas tan descomunalmente grandes que solo el arsenal bélico americano cuenta con aviones adecuados para transportar dichos ingenios de destrucción.   

Estos aviones son los bombarderos estratégicos B-2-Spirit que lanzaron sus destructivas GBU-57 (MOP) sobre instalaciones nucleares iraníes. Pero vamos a ver, si los únicos que a día de hoy han lanzado bombas atómicas sobre población civil (Hiroshima y Nagasaki) con resultados de miles de muertos, han sido precisamente ellos. Y ahora va el tal Netanyahu, y sin más reflexión que la que le cabe en esa cabeza ocupada en masacrar la franja de Gaza donde son asesinados ancianos, mujeres, niños y personal sanitario que aún se atreve a jugarse la vida, se ve legitimado este hombre para proponer a Donald Trump nada más y nada menos que para Nobel de la Paz. Un dúo de personajes vergonzosos rebozados de soberbia y furia ciega también contra los emigrantes, y pide que le concedan el Nobel de la Paz. Qué razón tenía don Miguel de Unamuno. La caótica forma de gobernar le hace más propiamente candidato a ser el número uno del caos, una pesadilla para la humanidad ya que lo primero que hay que exigirle a un gobernante es que fomente por todos los medios la estabilidad social y con estos personajes nos encontramos justo con lo contrario, son una fuente de incertidumbre y de inestabilidad. A Netanyahu solo le faltaba en su currículum de atrocidades proponerlo para Premio Nobel de la Paz.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto