Magnífico el artículo de este domingo, 31 de agosto, del director de este medio de comunicación, «Es Diari». Gracias, Josep. Humanizar…, cuantas cosas las estamos dejando, mientras vemos como el materialismo y el consumismo lo va inundando todo.
Humanizar, se puede actuar en ese sentido desde muchos puntos de vista. Ya saben que yo abogo desde hace tiempo por ello, para que nuestras ciudades, nuestras vidas, sean más confortables y humanas, con pequeñas acciones. En este caso desde la plausible población de vegetación en el medio urbano.
Uno de los ejemplos de cómo se puede hacer y cómo no se hace lo veo casi cada día. Suelo pasar en coche desde el Cos de Gracia hacia el puente de La Salle, y de ahí tomo la carretera hacia Sant Climent. El erial que es el primer tramo es una vía para peatones y bicicletas…, pero sin ningún árbol, hace que nada salve a quienes vayan a pie o en otro medio del tórrido sol de verano, y que acaba siendo eso, un erial. De hecho, solo ves gente que cruza la vía de ronda, pero casi no utilizan esas espléndidas aceras, de hecho, realmente muy poca gente va por esa vía a pie para, por ejemplo, algo cada vez más habitual como es ir al Consell insular para alguna gestión, o, queramos o no…, ir al hospital Mateu Orfila. Con tantos acebuches -ullastres- que hay en la Isla, a miles y miles, que tanto caracterizan e identifican nuestro paisaje, y, además, fáciles de trasplantar, no creo que cueste tanto que humanicen ese tramo, como otros. Poner vegetación, poner árboles, baja la temperatura y mucho, esa que sí sube, aunque algunos lo nieguen… Qué pena, de pasar con un ventilador los veranos, a tener que poner aire acondicionado para sobrevivir..., bueno, quienes pueden ponérselo. Las parras de las calles de Jerez de la Frontera, con hojas en verano y sin ellas en invierno, consiguen que, en el estío, la sensación de quien pasa por ahí sea de 10 grados menos que la realidad bajo el sol.
Y me voy al otro ejemplo que veo cada día, humanizado con árboles, el que va desde el cruce con puente de La Salle hacia el aeropuerto. Siempre hay gente que lo utiliza, a pie, corriendo, en bicicleta…, bueno, no está completo, algunos árboles no cogieron en el momento de siembra…, o sufrieron vandalismo, pero luego vienen de nuevo las magníficas sombras de esos árboles caducos del primer tramo, y ullastres al acercarse al cruce del aeropuerto.
Para quienes tengan las competencias de ese tramo mencionado, el primero, no creo cueste tanto hacerlo. Je, como poner más luz en justo donde están los pasos de peatones, por cierto. Los ullastres, una vez que han cogido, necesitan muy pocos cuidados, simplemente podarlos de tanto en cuanto, y ayudarían a que esa vía peatonal y de bicicletas se utilizara, y que se humanizaría ese recorrido, y ayudaría un poco a ir creando una especie de cordón verde alrededor de Maó…, y que debería estar en todos los núcleos urbanos…
Bueno, luego paso por Sant Climent y, quitado de las palmeras de la plaza…, de nuevo erial...