Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Oraciones

El libre albedrío

|

La mayoría de físicos asegura que el libre albedrío no existe, porque las leyes de la naturaleza son deterministas, y el futuro ya está fijado. Numerosos filósofos están de acuerdo, aunque por razones distintas (Wittgenstein, Nietzsche), y a Kant le habría parecido una broma caso de que bromease alguna vez. Neurólogos y psicólogos matizan (lo suyo en matizar) que aunque probablemente no exista el libre albedrío, nuestro cerebro está especializado en crear la ilusión de que sí, y esa ilusión es tan precisa que resulta indistinguible del albedrío, por lo que quien más quien menos se cree dotado de la capacidad de decidir, y realizar elecciones que determinarán futuros acontecimientos. Es decir, que aunque la idea del libre albedrío sea un chiste, podría haber algo parecido a poco que se redefina qué significa albedrío. Y ahí estamos, redefiniendo.

Como es natural, yo no he decidido nada en mi vida, salvo precisamente naderías, como qué camiseta me pongo, qué peli veo, si dejo ya el libro que estoy leyendo, plúmbeo y pretencioso, o aguanto un rato más. Si añado o no añado alcachofas a la sopa de ajo. Cosas así. Cuando escribo algo, esa ilusión de decidir debería ser más fuerte (qué verbo utilizo, que palabra viene después de la anterior, cómo acabo la oración), pero puesto que las ideas, hechos y emociones ya me vienen predeterminadas, y desconozco si el texto será inteligente o idiota, alegre o sombrío, no decido lo que escribo y esa ilusión, muy tenue, no me dura nada. No existe el libre albedrío, se le defina como se le defina. Y menos en política. Tampoco algo similar, como el famoso derecho a decidir de los indepes catalanes, que es un lema para vender zapatillas deportivas.

Si existiera aunque fuese como ilusión, no estarían todos los líderes políticos tan enojados por no poder decidir nada, y Junts no habría decidido aniquilarse a sí mismo. Quizá los economistas discrepan, y aportan el dato irrefutable, no ilusorio sino cuantitativo, de que la cifra de libre albedrío depende del dinero que se tenga. Elon Musk, por ejemplo, tiene un billón más de libre albedrío que cualquier Gobierno. Buen dato, que no tienen en cuenta ni los físicos ni los filósofos.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto