Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Dietario

Lo tenemos crudo

| Menorca |

15-XI-25 sábado

Fin de semana con resaca de togas. El surrealista juicio al fiscal general del Estado, con un baile frenético de indicios, inferencias, sospechas y genialidades como las del rasputín de la presidencia de la Comunidad de Madrid, el ínclito Miguel Ángel Rodríguez, MAR para los amigos, quien rizó el rizo al reconocerse como periodista y por lo tanto con potestad para mentir impunemente (o por lo menos para inventarse verdades alternativas). El juicio ha devenido en un factor más de polarización social, con los hooligans del fiscal general por una parte y los de su condena en pie de guerra por la otra, con el objetivo Sánchez en el trasfondo y la profesión periodística como damnificada colateral al ser devaluado su testimonio, maniatado por el secreto profesional.

Para seguir el baile de togas, el abogado general del Tribunal de Justicia europeo considera que la Ley de Amnistía no incumple preceptos europeos en malversación y terrorismo, y que no hay autoamnistía, lo que significa un primer aval al retorno a España de Puigdemont. Se avecina tormenta.

16-XI-25 domingo

Un joven amigo acaba de regresar de un viaje a Japón y quedamos para intercambiar experiencias al hilo de nuestros respectivos viajes y de la extraordinaria película «Perfect days» del no menos excelente director Wim Wenders. Japón, otro mundo. Lo comenta brillantemente nuestro paisano, el afamado escritor holandés Cees Nooteboom en uno de sus últimos libros, «Círculos infinitos. Viajes a Japón». Edit Siruela 2023:

«Los japoneses desconocen el concepto occidental de culpa moral, dado que no siguen principios universales, sino normas de comportamiento social. Quienes las infringen sienten más bien vergüenza…».

Lo dicho: otro mundo. Fascinante.

20-XI-25 jueves

20-N. Nada menos que cincuenta años ya de la muerte de Francisco Franco, caudillo de España por la gracia de Dios. Menudean los testimonios de qué sentimientos albergaba uno mientras Arias Navarro gimoteaba su letanía de «Franco ha muerto». Para entonces yo vivía en Palma, estaba recién casado y Franco no era prioritario para mí, pensaba en otras cosas, aunque el transistor echara humo. Pero sí recuerdo mi ilusión por un futuro que se abría ante nosotros. ¿Seríamos por fin como los suecos?
El aniversario de la muerte de Franco este año tiene connotaciones especiales al irrumpir en plena eclosión de un pensamiento reaccionario tuneado, un blanqueamiento en toda regla, codirigido por partidos de extrema derecha que se van infiltrando quizá irreversiblemente (toquemos madera) en las instituciones de medio mundo, en una especie de internacional ultraconservadora, codirigida por una juventud consciente de que, según todos los indicios, va a vivir peor que sus padres, entre otras cosas por una supuesta invasión de emigrantes que según ellos, además de quitarles sus trabajos y prestaciones sociales, vaciarían las esencias de España, patria única e indivisible, etcétera.
Algo hemos hecho mal en el relato a nuestros jóvenes de lo que fue el franquismo, de lo que significa vivir sin libertades públicas, sin derechos ciudadanos y lejos de Europa. A nosotros, boomers, nos explicaron una historia universal que terminaba en los albores de la revolución francesa, no nos fueran a dar ideas subversivas, y una historia de España que terminaba cuando aquello de «Cautivo y desarmado el ejército rojo…».

Qué error, qué inmenso error, cercenar (cancelar, se diría ahora) una mínima pedagogía histórica. Ahí tenemos los resultados.

21-XI-25 viernes

Sillón de lectura: «La hora de los depredadores», Giuliano da Empoli. Planeta 2025:
«Hoy nuestras democracias parecen todavía sólidas. Pero nadie duda que lo más duro está por venir. El nuevo presidente norteamericano se ha puesto a la cabeza de un séquito variopinto de autócratas desacomplejados, de conquistadores de la tecnología, de reaccionarios y conspiradores impacientes por pelearse. Una era de violencia sin límites se abre ante nosotros, y los defensores de la libertad parecen estar especialmente mal preparados para la tarea que les (nos) espera».
Sillón de locura:

Botón nuclear de la condena sin pruebas en el Supremo y una evidencia: Tocar a la señora Ayuso sale caro. Pregunten al señor Casado.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto