Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Cala Portal

La OCB y el antisemitismo

|

El día en que la embajadora de Israel en España concede una entrevista a Ultima Hora -por cierto, magnífica y recomendable-, trasciende que la OCB cancela unilateralmente la conferencia que la Dra. Laura Miró Bonnín iba a impartir en su sede de Manacor bajo el título «L’antisemitisme contemporani a Mallorca i les seves repercussions en la comunitat xueta». La razón esgrimida por la Obra es que, analizado el contenido de la conferencia -como ven, censura previa, como en el franquismo primigenio-, resultaba que era demasiado ‘sionista’. Por lo visto, ser sionista, es decir, defender la existencia del Estado de Israel, es un grave delito que afecta gravemente a la defensa de nuestra lengua y cultura, supuestas finalidades de la OCB.

La triste realidad es que cuatro radicales -porque son cuatro, y entre todos no son capaces de excretar un solo pensamiento elaborado propio de nuestra especie-, miembros del grupúsculo violento denominado Arran, condicionan las decisiones de una organización que -quién la ha visto y quién la ve- es ya solo el subproducto sectario y parasitado por la izquierda radical de la entidad que en su día encabezaron homenots como Francesc de Borja Moll o Josep Maria Llompart, ahí es nada.

La OCB, con este hecho, legitima por completo la tesis de la Dra. Miró, confirmando plenamente la vigencia del más rancio antisemitismo entre nuestros izquierdosos nacionalistas y radicales, algo que, curiosamente y por fortuna, había desaparecido incluso entre las formaciones políticas de la extrema derecha, pese al inveterado mantra antijudío del franquismo y su consabido ‘complot judeomasónico’, que esgrimía el dictador como causa de todos nuestros males cuando pintaban bastos. Hoy, ni los neofranquistas son ya antijudíos.

La posición de la OCB en este asunto no es, desde luego, una anécdota, sino un síntoma de una gravísima enfermedad social que nos aqueja y que la inmensa mayoría de los mallorquines creíamos totalmente superada. Que Laura Miró sea o no sionista -yo sí lo soy, que les quede claro a todos estos neonazis supuestamente progres- no debería ser en la Mallorca del siglo XXI más que un rasgo más de su pensamiento, no la causa por la que ha sido vetada por una entidad que, solo por profundas razones culturales, debiera ser permeable y sensible al drama histórico que arrastran los xuetas desde hace siglos y que, insisto, muchos pensábamos que era cosa del pasado.

La izquierda, tan aficionada a hacer listas de buenos y malos ciudadanos, y que actualmente okupa la dirigencia de la OCB nos retrotrae al siglo XVII y a la horripilante memoria de la Cremadissa. Qué absoluta vergüenza.

No conviene engañarse, la izquierda que orbitaba y sigue orbitando lo que se denomina históricamente ‘socialismo real’ ha sido, en todo el mundo, profundamente antisemita. La liberación de campos de exterminio nazis por parte de fuerzas de la URSS al final de la IIGM fue un mero maquillaje para ocultar a los ciudadanos del mundo occidental -supuestamente, sus aliados frente al nazismo- los pogromos rusos contra millones de judíos soviéticos que Stalin llevó a cabo con total impunidad y con el silencio cómplice y cobarde de los partidos socialistas y comunistas del mundo libre. Por desgracia, no han cambiado nada.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto