El Consell Insular anunció recientemente la contratación de la fase crítica de la reforma de la carretera, afectando Rafal Rubí. Navidad, como fue agosto para la aprobación del proyecto, son las fechas conocidas para evitar que la sociedad opine. El tramo de Rafal Rubí fue objeto de controversia desde que en 2018 seis Entidades o Instituciones manifestaron su preocupación por la interferencia del enlace a doble nivel, pidiendo al Consell que evaluara el problema, buscando una respuesta respetuosa con el paisaje del entorno monumental. En otro escrito me referiré al concepto de paisaje y como respetarlo, más aún en este caso donde la declaración de PH le supone un valor universal excepcional.
Ahora me centraré en la respuesta de los responsables de la redacción del proyecto, que en 2019 recurrieron en contra de los trabajos adicionales solicitados por el Consell y, más tarde, instaron la resolución del contrato, ante la cual el PP se posicionó en contra. En cuanto a la solución técnica, digamos que la izquierda pretendió eliminar los puentes, pero los informes siempre fueron desfavorables. Estos informes de Movilidad, no tuvieron en cuenta, por lo que afecta a Rafal Rubí, la modificación de la Ley 5/1990 de Carreteras de CAIB, ni la nueva Ley de Urbanismo 12/2017 ni la propia Orden 27/12/1999 Norma 3.1-IC Trazado, dictada por Álvarez Cascos, donde se establece que «circunstancias especiales impuestas en ocasiones por exigencias ambientales, socioeconómicas o de afección al patrimonio histórico artístico, determinan la posibilidad de establecer características de trazado acordes con dichas circunstancias, manteniéndose en todo caso las debidas condiciones de seguridad vial».
En 2018 ya se disponía de normativa suficiente regulando la protección del patrimonio, más estructurada que en la fecha de 2012, cuando se redactó el proyecto inicial. Por este motivo, no queda justificada la oposición numantina a modificar la solución en Rafal Rubí, no tanto por criterios de vialidad, sino para proteger un paisaje singular, irrepetible. Vale la pena detenernos en el contenido actual del proyecto en la fase de Rafal Rubí, y analizarlo con relación a la otra fase que sigue hacia Maó, entre el PK 3.100 y el PK 5.700. Digamos, en primer lugar, que no se actúa en los primeros tres kilómetros, dejando pendiente la rotonda prevista inicialmente para conectar la bisagra de las Fase III y IV de POIMA con la carretera. Tras la rotonda de enlace con el aeropuerto, que se resuelve a nivel, aún teniendo mucha circulación, se ha modificado la intersección a doble nivel prevista en el PK 4.800, que ahora se resuelve como cambio de sentido a nivel, de un modo mucho más simple. A partir de ahí discurren 2.100 m hasta la controvertida intersección de Rafal Rubí que, en lugar de estar frente a las vías transversales, se acerca aún más a las navetas, creando unas vías de incorporación serpenteantes, para ahorrar trabajo de excavación. Digamos que este «puente» queda solo a 1.320 m del acceso a l’Argentina, lo cual justifica sobradamente la propuesta de trasladarlo unos 400 m hacia Maó, de modo que los cambios de sentido queden a distancias similares, y, por supuesto, modificarlo del mismo modo que se ha hecho en el PK 4.800, como cambio de sentido a nivel, con lo cual se podría absorber, a bote pronto, el coste de la demolición de la estructura iniciada en Rafal Rubí. Se dispondría del mismo nivel de seguridad, tanto en el cambio de sentido ya proyectado en el PK 4.800, como en el que propongo para sustituir el de Rafal Rubí en el PK 6.500, con distancias más equilibradas, entre los anteriores y el acceso a la Argentina. Por otra parte, ahora, con las modificaciones realizadas en el proyecto desde su redacción inicial, el enlace de Rafal Rubí es el único que no conduce a un núcleo habitado, está en un entorno rural singular, es un contrasentido con el resto del trazado de la carretera, donde todos los enlaces a doble nivel conducen a un núcleo urbano.
Todo el ruido generado hasta ahora entre posturas políticas enfrentadas solo ha permitido manifestar sentimientos, sin analizar las cuestiones fundamentales, que son el patrimonio y la movilidad. El informe de impacto patrimonial aportado por Mobilitat no ha colmado las expectativas. Quizá ha faltado un trabajo transversal, junto con un arquitecto paisajista. Deberíamos aprender del rigor del trabajo técnico. Las dos imágenes que ilustran este texto son la propuesta de cambio de sentido prevista para Rafal Rubí, redactada por un ingeniero con el pacto de izquierdas, y el cambio de sentido que ha previsto el gobierno del PP en el proyecto actual, un poco más cerca de Maó, en el PK 4.800. Son prácticamente idénticas, porque las soluciones técnicas se redactan con rigor, no con la pretensión de anular las ideologías contrarias. El proyecto ya se ha modificado en el puente eliminado en el PK 4.800. Con el mismo criterio se puede modificar la infraestructura iniciada en Rafal Rubí, desplazándola al PK 6.500, como otro cambio de sentido a nivel del suelo. A partir de eso, no es preciso ahora parar la contratación en marcha, sino sencillamente redactar un proyecto modificado que cumpla realmente, y no sobre el papel, con la necesidad de proteger el entorno paisajístico de Rafal Rubí.
Rafal Rubí debe mantenerse en su estado inicial como era hace 15 años, retirando la estructura iniciada y los escombros vertidos, y evitando este pintoresco enfrentamiento con el Ministerio de Cultura y con el Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco. Las cien firmas de profesionales universitarios en contra de la degradación de Rafal Rubí, podrían ser muchas más si los profesionales menorquines no temieran entrar en una lista negra si firman. Tanta es la tensión creada con relación a esta cuestión, que ha generado la dimisión de personalidades muy relevantes dentro de Icomos y la Unesco, que habían colaborado con Menorca y conseguido levantar la candidatura de Menorca Talayótica. Es absolutamente necesario solucionar el conflicto actual, antes de exponer a la primera Institución Insular, el Consell, a una posición de irrelevancia dentro del mundo de la Cultura.