Gracias por felicitarme. Aunque técnicamente mi calendario relega mi celebración al mes de junio, toda la vida festejo en la jordana tradicional, es lo que tiene ser un clásico amante de nuestra cultura y que también escribe en la lengua del imperio. Que le veo venir. Y seguro que alguien habrá que ha esperado al último momento para tener un detalle, como esperan al último momento miles de mallorquines que tienen que desfilar a última hora entre los pasillos de un centro comercial para tener algo que llevar a la Noche de Reyes. Por no hablar de los ayuntamientos que esperan al último instante para retirar la decoración navideña, tanto que, con un poquito más, podrían empalmar con la del año siguiente.
Aprovecho para avisarle entonces, que cuidado con esperar al último momento para contemplar el eclipse solar del día 12 de agosto. Ese día Mallorca va a pasar a la historia no por cómo la luna tapa completamente el sol, sino por la cantidad de personas que van a llenarla. Vamos a tocar techo, ya le aviso. No va a encontrar sitio digno para mirar al cielo, ni va a saber cómo moverse por unas carreteras rebosantes de inquietos observadores de la cosa astronómica. Vaya reservando que los visitantes ya lo saben y están ocupando todas las camas y mesas de restaurantes. Después no diga que no le avisaron. Por lo menos el Govern ya empieza a moverse.