Hay textos que nunca hubieses querido escribir…, pero se deben redactar. En esta situación me encuentro ahora mismo, frente a una hoja en blanco…, en este caso debido al fallecimiento inesperado de una persona apreciada personalmente, pero especialmente redacto estas líneas para una persona a la que Menorca le debe la increíble dedicación que tuvo hacia ella.
Nacido en Tenerife, formado en ciencias exactas, entusiasta de las energías renovables, o de la promoción de un turismo con sentido, tal como se aprecia en su directa implicación en ellos, dado que fue el secretario general de la primera Conferencia Mundial de Turismo Sostenible, impulsada por la Unesco y la Organización Mundial de Turismo, celebrada en abril de 1995 en Lanzarote que concluyó con la aprobación de Carta Mundial de Turismo Sostenible.
Las islas fuERON uno de sus objetivos en la vida. Qué implica ser de isla, y qué se puede hacer para dar a conocer las riquezas naturales y patrimoniales de las mismas. Y hablo de islas a nivel global, de todo el globo terráqueo. Por eso, en su trayectoria profesional, en su conexión con la Unesco, fue secretario general de Insula (Consejo Científico Internacional para el Desarrollo de las Islas) desde 1995 hasta 2006.
Y eso nos lo transmitió, aquí, en Menorca, en todas las ocasiones que pudo. Fue persona clave en la coordinación de la redacción, junto a nuestro también añorado Josep Miquel Vidal Hernández, del dossier que llevó a que la Isla fuera declarada por la Unesco, Reserva de la Biosfera, desde el Programa M&B (Hombre y Biosfera). Hablamos de 1993. Y fue él quien dio el toque justo al dossier que alcanzó otra de las declaraciones y reconocimientos de esta entidad, «Menorca Talayótica» Patrimonio Mundial, en septiembre de 2023. Fue él el que marcó el modo de presentarlo, la manera en que había que redactarlo, tipo de imágenes, etc.
Su dedicación, su entusiasmo, y sus conocimientos en cuanto a las maneras y modos en que deben hacerse las cosas dentro de esta entidad, facilitó y dirigió hacia el camino correcto ambos dossiers.
Y no paró ahí su empeño. Otro de sus objetivos, en los que Menorca estuvo, y del que fue uno de los impulsores fue la propuesta de Starlight, en el Instituto de Astrofísica de Canarias, a la que nuestra isla se unió.
Mis recuerdos personales están especialmente asociados a sus llamadas telefónicas, en las que, cuando veías que era Cipriano, mejor sentarse, pues la serie de preguntas, de sugerencias, de ideas que desbordaban su mente, iban a ser transmitidas de manera coherente, pero con tiempo. ¡Qué charlas tan agradables!… Ahora perdidas… Eran reflejo no solo del buen hacer en las tareas en las que estaba metido y que se le habían encomendado, es que se implicaba a nivel personal, se interesaba intensamente en la temática, sobrepasando el foco del trabajo encomendado en cada una de las tareas en las que estaba metido.
Y se introducía en la sociedad del lugar en donde estaba redactando lo que fuera, como se introdujo en nuestra sociedad menorquina, ya sea a través de las amistades que se generaban a su alrededor, como de lo que era la vida en sí, vividor como era él, disfrutando de ella. De las gentes, insisto, pero de todo lo que lo envolvía, y, así, se interesaba por la economía, por todo tipo de demostración y expresión patrimonial y artística, por la gastronomía del lugar, reconociendo al poco, lugares en donde podía disfrutar de determinados manjares, como eran para él los calamares rellenos a la menorquina, y en más de una ocasión compartí con él mesa, teniendo delante justo este plato. Y podríamos seguir con otros muchos ejemplos.
Buen trabajador, detallista en cada uno de los puntos que estaba redactando, siempre documentándose hasta lo máximo que podía llegar, a la par fue una persona digna. Sí, digna y con personalidad, defensor de lo que consideraba justo, adecuado, legal, de interés general, y algo que cada vez se practica menos, que tuviera sentido común.
Gracias Cipriano, gracias por toda tu dedicación y cariño hacia Menorca, nuestra Menorca, dado que también en tu corazón esta isla formaba parte de tu vida. Pero sin dejar de amar a las islas en general, y a las tuyas propias, las islas Canarias, a las que también tanto te dedicaste.