Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
Aprender del pasado

Hacer algo

| Menorca |

Ya sabéis, quienes me seguís o conocéis, que ando por las antípodas... así que cuando vosotras vais a dormir... yo me levanto!

Pues bien, a pesar de estar por aquí no dejo de ver que el mundo sigue hecho un asco... vaya que muchísima gente está sufriendo en manos de la locura de quienes ostentando el poder (tanto político como económico) hacen de ello una guerra sin cuartel.

Y esa guerra consiste básicamente en querer anular (y anular de hecho) los derechos mínimos que nos corresponden por haber venido al mundo, y aprovechar para lucrarse unos pocos.

Y no solo me refiero a derechos como la educación, la salud, tener un techo... Me refiero al derecho a ser como soy, a poder ir por la calle sin miedo, a poder escoger con quien quiero compartir, a reír pero también a llorar, a cantar, a... etc.

Y aquí escribo para recordaros que en muchísimos lugares no tienen ese derecho, y no precisamente solo en esos lugares tercermundistas (que también claro) sino también en grandes (?) países donde parece que la democracia y el respeto por los demás es algo indiscutible.

Pero, ¿qué caramba está pasando? ¿No hemos aprendido absolutamente nada del pasado? ¿No nos ha bastado el sinfín de luchas fratricidas, guerras mundiales... discriminaciones raciales, sexuales, culturales, religiosas donde tantas personas han pagado un alto precio?

¿Hemos de girar la cara y mirar a un lado para no ver y así creer que no está pasando... o peor pensar que «no es nuestro problema»?

¡Pues sí! Es nuestro problema.

¡Pues sí! Hemos de abrir bien los ojos y los oídos. Seguir denunciando, protestar, convocar a la buena gente para intentar influir en «los malos y malas», y sacarlos de su espacio de poder... hacerles notar que no los queremos, que queremos un mundo de justicia y convivencia pacífica.

Y además de abrir bien ojos y oídos, de gritar lo que sentimos y pensamos, hemos de abrir nuestro corazón (nuestra conciencia) y acordarnos que nosotr@s somos «las buenas».

Bajando al terreno, entre muchas «llamadas» hoy mismo y de nuevo, me llega la petición de ayuda para una mujer y tres hijas de Afganistán… Ya sabéis que participo en la fundación People Help, cuyo objetivo es, entre otros, socorrer físicamente a esas mujeres a quienes los talibanes tienen secuestradas, enterradas en vida, y sacarlas (de momento) de su país para que no las masacren.

Y ¿quÉ hago? La primera cosa es que noto un dolor en alma! Y enseguida me invade un sentimiento de muchísima impotencia... y mucha rabia.

Nuestro gobierno, y muchos otros gobiernos ‘democráticos’, así como las diferentes embajadas en cuyas manos estaría facilitar la salida de Afganistán a esas familias en peligro, todos ellos llenan sus discursos con palabras de actuar en su defensa, ayudar, socorrer, pero son tan lentos, tan burócratas... ¡tan... tan! que esas mujeres, esas familias, no llegan a tiempo a ser atendidas, socorridas y sacadas del infierno.

Y, como las afganas, muchas otras personas están padeciendo situaciones que nosotras, desde nuestras maravillosas vidas, no podemos ni imaginar.

Desde People Help nos lanzamos a ayudarlas y, de hecho, hemos conseguido sacar a muchas familias en peligro de muerte... pero ¡no suficientes!

Por ello, es imprescindible que nos movamos.

Hemos de participar en hacer mejor este mundo... tampoco hace falta ir muy lejos... seguro que cerca nuestro hay más de una persona que necesita ayuda. Ya sé que no en situación de vida o muerte (¿o quizá sí?), pero te invito a pensar si puedes –siempre se puede– hacer algo que ayude a que este mundo sea mejor.

Estoy convencida de que sí puedes. ¡Hazlo!

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto