2 22-II-26 domingo
Repique general de campanas en el globo terráqueo: El Tribunal Supremo estadounidense acaba de pararle los pies al presidente Trump en el disparatado asunto de los aranceles, demostrando (aleluya) que pese a la composición del tribunal, nombrado en buena parte por el propio Trump, la democracia norteamericana funciona, muy especialmente su acreditado sistema de checks and balances (pesos y contrapesos, mecanismos constitucionales en los que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial comparten autoridad para limitarse recíprocamente). Su finalidad no es otra que evitar la concentración de poder o grupo…
Ni que decir tiene que al magnate no le ha gustado lo más mínimo la decisión y la ha emprendido a insultos y amenazas contra los miembros del tribunal y desde el minuto uno está buscando un mecanismo legal o paralegal para revertir la decisión del TS. Esperemos que esto sea el comienzo del fin de un mandato tan legal y legítimo como delirante y peligroso para la estabilidad mundial. Aleluya.
2 23-II-26 lunes
Noticia de impacto en el despertar de la semana: se desclasifican los papeles del 23-F, sobre el que sobrevuelan tantas incógnitas. Salta la oposición como impulsada por un resorte a hablar de las consabidas cortinas de humo sanchistas, que algo de ello puede haber conociendo el proverbial tacticismo político de Pedro Sánchez, pero ya era hora de que se destaparan asuntos tan turbios como la gestación del golpe, el papel del rey Juan Carlos, el chapucero protagonismo del general Armada, preceptor del Rey durante lustros y presunto «elefante blanco» de la conspiración, pero habrá que ver si se da luz verde a la transcripción de las conversaciones nocturnas del entonces rey Juan Carlos con los capitanes generales «de campechano a campechano». Siempre he pensado que en esas tensas horas está la madre del cordero de la fracasada asonada.
Así que vienen tiempos moviditos, sobre todo si sazonamos la ensalada con el comodín de la Bego y su juez de cabecera el señor Peinado, especialista en instrucciones prospectivas («abramos la carpeta de la señora Begoña a ver qué encontramos»), y así llevamos un par de años de tropiezos judiciales sin que haya aparecido la pistola humeante. De momento, los persistentes intentos del juez Peinado para llevar a la mujer del presidente ante un tribunal popular, sueño húmedo de legiones de comentaristas hiperventilados, parecen desvanecerse…
2 24-II-26 martes
Los comunistas de tiempos añejos, cuando ponías en solfa sus teorías, solían alegar que el comunismo de Rusia, Cuba, etcétera, no era realmente comunismo sino un «capitalismo de Estado» que se extendería por todo el mundo. En el espacio del libre cambio, las tornas han cambiado y el capitalismo de Adam Smith, con su libérrimo mercado, ha ido virando hacia fórmulas neoliberales tuteladas ahora por plutócratas, con las que se ha hecho trizas el libre comercio y el propio sistema internacional instaurado después de la guerra fría. Nos lo demuestran las andanzas arancelarias de quita y pon que tienen cada día más desconcertado al mundo de la economía, que será de libre mercado, pero siempre dentro de un mínimo orden normativo que le confiera estabilidad y proscriba la incertidumbre. Por eso el desgavell trumpista es tan enloquecedor.
2 25-II-26 miércoles
Cuatro años ya de aquel tétrico despertar con las imágenes de la ristra de tanques rudos aposentados en la frontera con Ucrania, dispuestos a perpetrar lo que el siniestro Putin, antiguo miembro del KGB soviético, o sea, ducho en intrigas y conspiraciones, denominó sin ruborizarse «operación militar especial», una guerra sin paliativos que ya es de dimensión europea. Cuatro años después y miles de muertos, Putin no ha podido cumplir ninguno de sus designios (aleluya) y Zelensky, el líder ucranio, continúa resistiendo con la frágil y dubitativa ayuda de una Europa despechada por el emperador naranja que, lejos de su promesa de terminar con el conflicto en 24 horas, se lava las manos como un Pilatos post moderno…
2 26-II-26 jueves
Se nos ha ido el doctor Quicus Cardona, compañero y amigo de mil y una vicisitudes tanto en el campo médico como en el social, fútbol incluido, donde llegó a ejercer la presidencia del Sporting Mahonés. Siempre afable, me hacía constar en nuestros esporádicos encuentros que era lector de mi dietario. Espero que San Pedro no se lo haya tenido en cuenta a la hora de abrirle las puertas del cielo. Descansa en paz, amigo.