Hombre, a ti te quería yo ver! A ti que te gustan tanto las perversiones y las conductas raras, ¿no vas a decir nada de esa gente que se consideran animales?
-¿Quiénes, los therian?
-¡Esos mismos! No me digas que no es preocupante, con tanta gente joven comportándose de forma ridícula y haciendo cosas tan raras...
-¿Cosas tan raras como identificarse con un grupo que se viste o comporta de una manera determinada, y que además no tiene nada que ver con una conducta de tipo sexual? A mí me parece que la gente joven siempre ha hecho eso, de una u otra forma.
-Ya, ya, pero es que esto es muy raro. ¿No ves lo que dicen las noticias? ¡Se está extendiendo cada vez más entre la gente!
-Ah, claro, lo dicen las noticias... ¿Esas mismas noticias que luego pasan por encima de otros temas muchísimo más escabrosos y perversos, o que insisten una y otra vez en festivales de lentejuelas o en competiciones de todo tipo?
-¡No me cambies de tema, que esto es más importante! ¿Tú te has parado a pensar qué harías si un hijo tuyo te dijese de repente que se siente gato, o perro, o qué sé yo?
-Pues probablemente no le daría demasiada importancia, y pensaría que es una fase más en su desarrollo. Y que mientras no se haga daño a sí mismo o a otras personas, allá cada cual.
-De verdad, es que a ti parece que no te preocupa nada de nada...
-Oh, sí, a mí me preocupan bastantes cosas... y por eso ahora mismo, tal y como está de revuelto el mundo, y sobre todo en manos de gente tan enferma y sin escrúpulos, en lo último en lo que me fijo es en unos chavales con máscaras, qué quieres que te diga.